Abejas africanas o abejas asesinas

Muchos habréis oído hablar de las abejas africanas, conocidas popularmente por ser las abejas más peligrosas del mundo. De hecho también son denominadas “abejas asesinas” y no en balde, puesto que ya son cientos las personas fallecidas por sus mortales picaduras. Hoy conoceremos un poco más esta variedad de abeja que ha dado mucho de qué hablar en los últimos lustros.

Abejas africanas o abejas asesinas

Las abejas asesinas y su historia

Las abejas africanas son también conocidas como abejas africanizadas o abejas asesinas, las cuales son híbridos fruto del cruce de las abejas africanas naturales denominadas Apis mellifera scutellata con otras variedades domésticas.

El origen de esta nueva especie peligrosa nace en Brasil (Sao Paulo) en el año 1956, cuando un grupo de investigadores a cargo de Warwick Kerr intentaron cruzar un total de 47 abejas Apis mellifera scurellata que habían traído de Tanzania con otras especies autóctonas con el objetivo de conseguir una mejora genética que se tradujese en un aumento de la cosecha de miel en el país. El objetivo era conseguir que Brasil se convirtiese en el mayor exportador de miel de todo el mundo.

Sin embargo la situación cambió drásticamente cuando algunos ejemplares consiguieron escapar, de forma que con el paso del tiempo se reprodujeron con otras abejas autóctonas pero sin control alguno, lo que dio lugar a esta nueva variedad peligrosa.

Las abejas africanas, un peligro latente

Poco podían imaginar lo que estaba a punto de llegar, y es que estas abejas híbridas presentaban una actitud muy agresiva ante cualquier tipo de situación, a la vez que tenían una gran capacidad para organizarse y atacar en masa a sus víctimas.

Por otra parte, si a todo esto sumamos su gran velocidad y el compuesto de su veneno tenemos un cóctel explosivo.

Además también se trata de abejas muy insistentes, ya que difícilmente se echan atrás en un ataque, llegando incluso a perseguir a sus víctimas hasta cerca de un kilómetro, aunque no es habitual que supere el medio kilómetro.

El avance de las abejas africanizadas

Desde la aparición de los primeros ejemplares de abejas africanas, el avance ha sido considerable debido al crecimiento exponencial de unidades. Por ello y durante los primeros años llegaban a avanzar hasta 300 Km en dirección norte en tan sólo un año, con lo cual pronto llegarían a la zona de América Central y posteriormente a Estados Unidos a inicios de la década de los 90, adueñándose de territorios como Nuevo México, Nevada, Arizona, California y Texas.

La picadura de las abejas africanas o abejas asesinas

Una de sus mayores armas es su veneno, el cual cuenta con una mezcla de compuestos como hialorunidasa, fosfatasa ácida, alérgeno C, fosfolípidos, melitina, histamina, histidina y otros diversos en menor proporción.

Abejas africanas o abejas asesinas b

El ataque de un único ejemplar no tendría por qué llevar a la muerte, pero el problema es que sus ataques son coordinados y con varias abejas que atacan de un modo estructurado y estratégico.

No obstante cabe destacar que la peligrosidad depende fundamentalmente del número de ejemplares que piquen al individuo, así como de la sensibilidad que presente a los compuestos que forman el veneno. Por ello se han dado casos de muerte con una única picadura tras provocar un shock anafiláctico, pero claro está en personas con hipersensibilidad.

Tratamiento de las picaduras de abejas africanas

En el caso de que se produzca un ataque de abejas africanas deberemos proceder lo más rápidamente posible. En caso de hipersensibilidad nos dirigiremos a un centro hospitalario con urgencia, y en todo caso realizaremos un tratamiento de primeros auxilios para paliar los efectos secundarios.

En primer lugar es importante tener en cuenta que lo mejor que podemos consumir para disminuir el dolor es un analgésico como la aspirina.

Seguidamente aplicaremos compresas frías en la zona o zonas afectadas, a la vez que procuraremos extraer los aguijones ya que durante un minuto seguirán vertiendo veneno al torrente sanguíneo. Por ello, cuanto antes actuemos menores serán los efectos secundarios. Este proceso se deberá llevar a cabo con mucho cuidado y sin exprimir el aguijón, ya que de lo contrario podríamos romper la bolsa venenífera con lo que los efectos secundarios aumentarían.

En caso de disponer de ellos, la aplicación de corticosteroides y antihistamínicos por vía intravenosa puede resolver la urgencia.

Si la situación es extrema y se ha producido el shock anafiláctico será necesario aplicar epinefrina a la vez que recurrir a atención médica urgente.

Si queréis aprender más acerca de las abejas africanas, a continuación os dejamos un documental de Discovery Channel en español con el que conoceréis todos sus secretos.

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