Qué es y cómo envasar al vacío

En esta ocasión vamos a explicar qué es envasar al vacío a la vez que aprenderemos a realizar este proceso que nos permite conseguir que nuestras conservas alarguen considerablemente su fecha de caducidad, manteniendo el producto en perfectas condiciones nutricionales y un sabor fantástico.

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Qué es el envasado al vacío

El envasado al vacío es un proceso a través del cual retiramos el aire existente en el interior del envase de forma que conseguimos aumentar el plazo de caducidad de los alimentos.

Para realizar este proceso existen distintos métodos, pero en cualquier caso el objetivo es el mismo, es decir, vamos a conseguir que lo que se encuentre en el interior del envase tenga una vida útil más larga.

A su vez hay que tener en cuenta que los productos envasados al vacío mantienen en perfectas condiciones los valores nutricionales, textura y sabor, por lo que es un método adoptado en todo el mundo que garantiza resultados excepcionales.

Este proceso es habitual realizarlo en productos alimenticios como carnes, hortalizas, frutas, verduras y pescados entre otros.

Por qué envasar al vacío

La razón por la que alargamos la vida útil de los productos al envasar al vacío se debe a que al extraer el aire conseguimos detener la actividad de las bacterias aerobias, es decir, de aquellos organismos que precisan de oxígeno para desarrollarse.

Dichas bacterias se encuentran en todos los alimentos y son responsables de su degradación. De esta forma lo que hacemos es evitar que sigan adelante con el proceso, con lo cual el alimento no se degrada del mismo modo que lo haría en contacto con el oxígeno.

Pese a los buenos resultados es importante tener en cuenta que este proceso de envasado al vacío no detiene por completo la actividad bacteriana, es decir, su efectividad es alta pero no alcanza el 100%. Por esa razón el alimento se irá degradando con el paso del tiempo, es decir, seguirá teniendo fecha de caducidad aunque en este caso se alargará considerablemente.

Los peligros de envasar al vacío

Hasta ahora hemos visto aspectos positivos relacionados con el envasado al vacío, pero es importante que tengamos en cuenta que también existen algunos riesgos.

Como comentábamos en el apartado anterior, al envasar al vacío detenemos la actividad bacteriana en un alto porcentaje, pero siempre hablamos de las bacterias aerobias, es decir, las que necesitan oxígeno.

Sin embargo también hay que tener en cuenta que están presentes las bacterias anaerobias, las cuales se pueden desarrollar sin problemas en un medio sin oxígeno como es el caso de la clostridium botulinium, la bacteria responsable de la intoxicación por botulismo. Este es el detonante de algunos de los casos de intoxicación alimentaria producida al consumir productos envasados al vacío, por lo que siempre deberemos fijarnos en el estado del alimento antes de consumir. Cabe destacar que este riesgo, el que corremos por culpa de las bacterias anaerobias, desaparece en el momento en que el envasado al vacío se lleva a cabo de la forma tradicional, es decir, al baño María.

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Si el envase presenta golpes, zonas oxidadas o el producto se presenta con un aspecto poco habitual será mejor desecharlo por completo para evitar riesgos innecesarios.

En esencia tenemos dos riesgos que pueden inducir a la intoxicación alimentaria por alimentos envasados al vacío; por una parte tenemos las bacterias anaerobicas que acabamos de mencionar y por otro y como comentábamos antes, tampoco acabaremos al 100% con las bacterias aerobicas, por lo que ese producto seguirá en descomposición aunque a un ritmo mucho más lento.

Si esto no fuese así los alimentos nunca caducarían, pero por el momento no vamos a tener tanta suerte.

Pese al riesgo existente es importante tener en cuenta que no es habitual, y más si consumimos los productos de forma regular y sin exceder el tiempo de conserva. No obstante siempre hay que ser prudentes y comprobar el buen estado de los alimentos cuando los acabamos de abrir ya que la descomposición generalmente se va a notar a simple vista.

Cómo aumentar la fecha de caducidad con el envasado al vacío

Como decíamos, al envasar al vacío (retirar el aire del interior del envase) ya estamos consiguiendo alargar la fecha de caducidad de los alimentos. Al no tratarse de un sistema 100% efectivo existen otros trucos que nos permitirán conseguir aumentar bastante más la fecha de caducidad.

Por ejemplo, la carne envasada al vacío aumentará la viabilidad del producto en unos 10 días, pero si queremos conservarla más tiempo deberemos combinar con otro proceso como puede ser añadir antioxidantes o mediante tratamiento térmico.

En este caso, si queremos conservar mucho tiempo la carne en buen estado podremos proceder a curarla o al menos cocinarla (cocerla) previamente antes del envasado.

En esencia habréis podido comprobar que a la hora de preparar nuestras conservas caseras (tenéis un montón de recetas en esta página) siempre procedemos a cocinar los alimentos, y es que así no sólo vamos a conseguir un plazo de tiempo más largo, sino que además dificultaremos que las bacterias se desarrollen y den lugar a una intoxicación alimentaria como la que mencionábamos en el punto anterior.

Cómo envasar al vacío

Existen distintos métodos para envasar al vacío, y el más sencillo de todos ellos es mediante una envasadora al vacío, teniendo en el mercado distintos modelos entre los que elegir. Por ello, nuestro objetivo va a ser aprender a envasar al vacío de forma tradicional, es decir, al baño María y haciendo uso de los recursos que tenemos a mano, pero también aprenderemos a realizar los procesos que nos permitan envasar al vacío con una máquina de vacío.

Si optamos por comprar una envasadora al vacío el proceso se simplifica considerablemente, sobre todo si lo repetimos con cierta asiduidad. No obstante os aconsejamos que aprendáis también a envasar de forma manual, ya que nos puede ser muy útil en cualquier momento además de que, como comentábamos antes, se trata de un proceso más seguro, ya que acabamos con las bacterias anaerobias.

Envasar al baño María siempre será más seguro que mediante envasadora, ya que combatimos tanto a las bacterias aerobias como a las anaerobias, mientras que con una máquina envasadora tan sólo combatimos las aerobias. Eso sí, si la idea es consumir el producto en los próximos meses (por ejemplo en los seis posteriores al envasado), tanto uno como el otro sistema nos servirán sin problemas, pero siempre que, en caso de utilizar la envasadora, guardemos los tarros posteriormente en el frigorífico a 5º C. Si la idea es conservar el producto todo el año en una despensa, siempre será más seguro el baño María o método traidional.

No obstante la envasadora al vacío nos va a permitir envasar también productos sin líquido y en un formato más reducido utilizando plástico, por lo que siempre es ideal tener a mano ambos recursos para cumplir a la perfección en cualquier caso.

Más adelante analizaremos los distintos tipos de envasadoras al vacío, ya sea para alimentos en seco o para almacenar productos en tarros, etc.

Qué es y cómo envasar al vacío

Cómo envasar al vacío de la forma tradicional al baño María

Qué necesito para envasar al vacío

Como comentábamos al principio existen distintas formas de envasar al vacío, aunque nos vamos a centrar en los botes ya que es lo que más vamos a utilizar con nuestras recetas. A continuación os indicamos los materiales que vamos a necesitar para llevar a cabo este proceso.

  • Botes de vidrio: es importante elegir un buen bote de vidrio, el cual deberá cerrar de forma hermética.
  • Cacerola u olla

Pasos para envasar un bote al vacío

Empezamos esterilizando los tarros para acabar con los microorganismos que pueden estropear el producto. Os recomendamos que echéis un vistazo al artículo en el que os explicamos cómo esterilizar los tarros para las conservas.

Una vez que los tarros estén esterilizados, continuamos introduciendo el alimento en los botes, asegurándonos de que el líquido llegue a ras del propio bote (esto es esencial). Esto se deberá hacer cuando el alimento a envasar se encuentre todavía caliente ya que de lo contrario no conseguiremos realizar el vacío.

Ahora cerramos los botes fuertemente y los introducimos en una olla con agua caliente durante unos minutos con lo que nos aseguraremos de que el producto estará bien caliente. El tiempo dependerá de distintos factores, pero para que nos hagamos una idea, será suficiente entre 15 y 30 minutos.

Sacamos los botes con mucho cuidado y los ponemos boca abajo, es decir, con la tapa hacia abajo durante unos cuantos segundos y volvemos a colocarlos en su posición normal.

Ahora no nos queda más que dejar enfriar a temperatura ambiente, y una vez fríos presionamos sobre la tapa del frasco para comprobar que no cede, lo que querrá decir que hemos realizado el proceso correctamente.

Esperamos que con estos sencillos pasos hayáis aprendido a envasar al vacío, pero si os queda alguna duda, aquí os dejamos un vídeo muy sencillo donde podréis ver todo el proceso gracias a nuestra amiga LaReComendadora.

Cómo envasar al vacío con una máquina envasadora al vacío

Por su parte, envasar al vacío con una máquina envasadora al vacío es más rápido y sencillo (si cabe), pero hay que tener en cuenta las distintas funcionalidades que podemos encontrar. Básicamente vamos a poder envasar en bolsas y en botes, y podremos utilizar botes de envasado para hacer el vacío en cualquier otro bote (como por ejemplo los botes de vidrio que vienen con los productos en conserva que compramos en el supermercado), permitiendo de esta forma el envasado tanto de productos sólidos como líquidos.

Si todavía no tenéis envasadora al vacío os recomendamos que echéis un vistazo al artículo donde os explicamos qué es una envasadora al vacío, os damos algunos consejos sobre las funcionalidades y os recomendamos algunos modelos que consideramos interesantes.

Cómo envasar con bolsas con envasadora al vacío

Para envasar al vacío con bolsas deberemos utilizar bolsas gofradas expresamente indicadas para alimentación y para ser utilizadas como bolsas para envasado al vacío.

El funcionamiento en este caso es muy sencillo, ya que tan sólo tendremos que introducir el alimento en la bolsa, colocar la parte abierta de la misma en el tope que indica nuestra máquina, cerramos la compuerta y activamos el vacío. Una vez finalizado activaremos el sellado y ya habremos terminado.

En el caso de que utilicemos rollos de bolsas gofradas el proceso será el mismo pero con una salvedad, ya que tendremos en primer lugar que cortar la bolsa con el tamaño adecuado que vayamos a necesitar, introducimos uno de los extremos abiertos en el tope de nuestra máquina como si fuésemos a envasar, pero simplemente sellamos, con lo que ya tendremos una bolsita con tan sólo un extremo abierto, de manera que ya podemos meter el alimento, hacer el vacío y sellar por el otro extremo.

Os recuerdo que las bolsas y rollos de bolsas los tenemos que guardar en un sitio en que se mantengan bien limpitas, que no les caiga el polvo o puedan verse afectadas por la entrada de restos.

Este sistema nos va a servir fundamentalmente para envasar productos sólidos, pero no líquidos. Mucho cuidado con esto, porque si intentamos envasar líquidos en bolsas gofradas, podemos incluso estropear la máquina al entrar líquido en el sistema. No obstante, la mayor parte de envasadoras al vacío actuales cuentan con un sistema que les permite evacuar este líquido. Además, para una urgencia, el truco para envasar líquidos en bolsas gofradas es simple y llanamente congelarlo. Una vez congelado ya lo podremos envasar sin miedo, aunque no es una técnica tan cómoda ni tan económica como utilizar tapers y botes para envasado o para envasar otros botes.

Cómo envasar con tapers y botes con envasadora al vacío

También podemos utilizar nuestra envasadora de alimentos al vacío con tupers o tapers específicamente diseñados para ello.

Esta es quizás la alternativa más útil para la comida del día a día. Es decir, de la misma forma que envasamos en bolsa gofrada o en tarro de cristal para mantener los productos en buen estado durante mucho tiempo, también podemos plantearnos envasar directamente en tapers los macarrones que nos han sobrado o que queremos llevar al trabajo, ese resto de lentejas que no vamos a tirar, pero que tampoco queremos volver a repetir 24 horas después de haberlas comido, etc. La razón se debe no sólo a la comodidad, sino también al hecho de que con este sistema vamos a ir aprovechando la comida del día a día, evitando desperdiciar alimentos y aumentando la seguridad en su consumo, y todo ello sin gastar dinero en bolsas gofradas.

Lo único que vamos a necesitar es una envasadora que tenga una toma para botes de envasado. Los tapers y botes para envasadora al vacío funcionan a través de una pequeña válvula que tienen en la parte superior, de forma que lo que hay que hacer es conectar un tubito a la envasadora y después al taper, hacemos el vacío y todo el contenido del tuper estará bien almacenado y protegido.

Una vez que hayamos consumido el alimento de su interior, podremos lavar el bote o taper y estará preparado para la próxima vez que lo necesitemos.

Cómo envasar en tarros de vidrio con envasadora al vacío

Decimos tarros de cristal o, más correctamente, tarros de vidrio, aunque también se pueden utilizar otros materiales como plásticos aptos para el consumo de alimentos. Eso sí, el vidrio es el material más recomendable dada su mayor resistencia a la presión, de manera que, si queremos utilizar otro material, es importante que estemos convencidos de que va a resistir el proceso.

Los botes de vidrio que vamos a utilizar pueden ser adquiridos expresamente para el proceso, pero también podemos aprovechar los mismos tarros de garbanzos, tarros de judías, etc. que compramos en el supermercado, una forma inteligente de ahorrar y de reutilizar los recursos que tenemos a nuestro alcance.

Como siempre hacemos, lo primero es esterilizar los tarros de vidrio y sus tapaderas, y a continuación vamos a necesitar un bote para envasar tarros. Este es el que utilizo yo más habitualmente:

Eso sí, hay que tener en cuenta que para los tarros altos va muy justito, por lo que podemos hacernos con varios tamaños y así no tendremos problemas. Recordad que la forma del recipiente que introduzcamos en el interior no importa, pero por supuesto el bote de envasado se tendrá que adaptar a la misma, de manera que podremos hacer vacío en tarros, tapers y otros envases distintos pero siempre que resistan la presión y tengan un buen cierre.

Por otra parte también existen las envasadoras al vacío de campana, pero en principio hablamos de este sistema, ya que las de campana suelen ser mucho más caras.

Para poder realizar este proceso, es necesario que nuestra máquina de envasado cuente con una toma para envases, que será donde introduzcamos un extremo del tubo, mientras que el opuesto va directamente al bote de envasado. Lo único que hay que hacer es introducir el tarro de vidrio en el interior del bote de envasado y activamos la envasadora. En unos segundos habrá hecho el vacío dentro del bote de vidrio, y para comprobar que todo esté correctamente realizado, tan sólo tenemos que fijarnos en la tapa del tarro de vidrio que habrá cedido hacia abajo. Si abrimos ahora oiremos el habitual sonido del vacío. Aunque parezca mentira, esto funciona y muy bien.

Cualquier duda que os surja os animamos a que nos la comentéis, ya que es la mejor forma de poder aprender entre todos.

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