14 consejos para reducir la factura de la luz y ahorrar dinero

La fuerte subida de la factura de la luz de los últimos meses, hace que sea muy importante que comencemos a replantearnos el modo en que consumimos la energía en nuestro día a día, y para ayudaros a reducir el consumo, os recomendamos que tengáis en cuenta estos trucos que detallamos a continuación.

14 consejos para reducir la factura de la luz y ahorrar dinero

Las energías renovables te ayudan con la factura de la luz

Gracias a empresas como Blubat, tenemos la posibilidad de adaptar las energías renovables a las muy diferentes necesidades que se plantean en el mercado.

Podemos encontrar dos tipos de viviendas en función de su conexión:

  • Vivienda autónoma: se trata de una vivienda aislada y desconectada de la red eléctrica. En este caso, es necesario optar por un sistema de producción de energía autónomo o una combinación de varios como pueden ser la fotovoltaica, térmica, geotérmica y eólica. Requiere de la instalación de baterías para acumular energía y poder consumirla en los momentos en los que no hay producción.
  • Vivienda conectada: al estar conectada a la red eléctrica, puede utilizar esta misma para acumular la energía, evitando la inversión en baterías de acumulación. En estos casos, generalmente se realizan instalaciones de apoyo, de manera que se puede consumir energía propia durante las horas de producción, y energía de la red durante las horas valle (cuando no hay producción y la energía es más barata), o también se puede acceder a diferentes fórmulas como es la venta de energía no consumida a la red, compartir energía sobrante con los vecinos, obtener descuentos en la factura eléctrica a cambio de energía, instalación de baterías para acumular energía, etc.

Contrata sólo la potencia que necesites

Si no sueles utilizar electrodomésticos demasiado potentes a la vez, seguramente tendrás una potencia contratada mayor de la que necesitas realmente.

Recuerda que bajar un tramo la potencia contratada, supone un ahorro de unos 5 € en cada factura.

Las potencias normalizadas son las siguientes:

  • 3,45 Kw
  • 4,60 kW
  • 5,75 kW
  • 6,90 kW
  • 8,05 kW
  • 9,20 kW
  • 10,35 kW
  • 11,05 kW
  • 14,49 kW

Instala bombillas LED para reducir la factura de la luz

La iluminación LED es la solución más interesante para disfrutar de luz artificial en casa, y esto se debe a las muchas ventajas que ofrece:

  • Ahorra hasta un 87% de energía con respecto a las bombillas tradicionales.
  • Apenas emiten calor.
  • Resisten bien los goles y las vibraciones, ya que no incorporan filamentos.
  • Nunca se producen sobrecargas.
  • No contienen mercurio, por lo que son más seguras y ecológicas.
  • Son compatibles con las roscas tradicionales.
  • Ofrecen una iluminación de calidad, brillante y nítida.
  • Tienen una mayor protección IP.
  • Algunos modelos ofrecen la posibilidad de ajustar parámetros como la intensidad, el color o el tono de la luz.
  • Encienden al instante.
  • Una bombilla LED puede durar incluso más de 50.000 horas encendida.

¿De verdad necesitas tantas bombillas en casa?

Acostumbramos a poner muchas bombillas por aquí y por allá, y en algunos casos, usamos lámparas que llevan varias bombillas que, sí o sí, se encienden todas a la vez.

Lo cierto es que rara vez necesitamos tanta iluminación, por lo que podemos hacer dos cosas: o quitamos parte de las bombillas de la lámpara, o podemos colocar una lámpara adicional con menos bombillas para cuando no necesitemos encender tantas a la vez.

Utiliza electrodomésticos eficientes y ahorra en la factura de la luz

Cuando vayas a comprar un electrodoméstico, fíjate siempre en la etiqueta de eficiencia energética.

Lo ideal es optar por electrodomésticos A, A+ o A++ de la vieja etiqueta, o electrodomésticos C, B o A de la nueva etiqueta de eficiencia energética.

Lo que indica esta etiqueta es la capacidad del electrodoméstico para aprovechar la energía que consume.

Imaginad por ejemplo una bombilla de bulbo de toda la vida, de 60W, la cual produce luz pero también calor (recordad lo mucho que se calentaban).

Esos 60W entonces se están yendo en luz y calor, por lo que la parte del calor se está desperdiciando innecesariamente puesto que es un elemento diseñado para dar luz.

Por esa razón, su etiqueta de eficiencia energética es E o F en el caso de la vieja etiqueta, o G o H para la nueva.

Sin embargo, la bombilla LED consigue la misma iluminación con 7W, lo que supone un ahorro del 87%, lo que significa que aprovecha mucho mejor la energía ya que no desperdicia en calor, y por tanto, obtiene la etiqueta energética A, A+ o A++, o C, B o A en la nueva.

Es decir, no tiene mejor etiqueta porque consuma menos, sino porque con menos energía, consigue realizar el mismo trabajo.

Lo mismo ocurre con los electrodomésticos, es decir, un electrodoméstico A no tiene por qué consumir menos que uno con etiqueta C, ya que puede ser más potente, pero sí gastará menos energía si realizan ambos el mismo trabajo.

Apaga las luces y aparatos eléctricos cuando no los estés utilizando

Nos hemos acostumbrado tanto a tener todo a mano, que a menudo despilfarramos de forma innecesaria.

Es habitual que entremos y salgamos de habitaciones, y en lugar de encender y apagar las luces, las dejemos siempre encendidas.

Esto supone un consumo eléctrico muy elevado a la par que innecesario.

Desconecta los aparatos eléctricos y evita que estén en Stand By

El Stand By de los electrodomésticos supone un pequeño consumo energético adicional.

Si bien es cierto que se trata de un consumo bastante bajo, también lo es que estamos desperdiciando energía de forma innecesaria.

En estos casos, se puede desenchufar el aparato, y si el enchufe no está accesible, hay dos opciones que son:

  • Regletas con interruptor: si enchufas estos aparatos a una regleta que tenga interruptor, tan sólo te tendrás que acordar de apagar la regleta, con lo que el aparato dejará de recibir y consumir electricidad.
  • Enchufes inteligentes: permiten activar y desactivar los enchufes con un mando a distancia o incluso con el propio teléfono móvil. También hay modelos que incorporan un programador, de manera que los puede configurar para que se activen y desactiven automáticamente a las horas adecuadas.

Ajusta bien las temperaturas del aire acondicionado y calefacción

Tanto en verano como invierno, es recomendable regular bien las temperaturas.

La temperatura ideal para el cuerpo humano es de unos 22ºC, pero eso no significa que tengamos que tener la casa siempre a esa temperatura, ya que en los meses de frío, nos sentimos bien con temperaturas inferiores y en los meses de calor con temperaturas superiores.

Es saludable pasar un poco de calor y un poco de frío, permitiendo así que nuestro cuerpo se adapte a las diferentes estaciones y se fortalezca, evitando enfermedades y malestar al salir de casa.

Por cada grado de temperatura que subes en la calefacción o bajas en el aire acondicionado, estarás aumentando el consumo del aparato en un 7%.

Se recomienda que la temperatura de la calefacción sea de entre 19 y 20 grados, mientras que para el aire acondicionado, se recomienda una temperatura de entre 24 y 25 grados.

Recuerda que si tienes un poco de frío en invierno, puedes bajar la temperatura y abrigarte más, con lo que ahorrarás un montón de dinero y disfrutarás de una sensación de confort mucho más agradable.

Sustituye la electricidad por gas

El gas es una fuente de energía mucho más económica y rentable que la electricidad.

El calentador eléctrico, el horno eléctrico, la encimera… todo ello son electrodomésticos que suponen un fuerte consumo cada mes, por su potencia y por el hecho de que los utilizamos con regularidad.

Si cambias todos ellos por electrodomésticos a gas, verás que la factura se reduce de forma sustancial.

Incluso hay frigoríficos que funcionan a gas, aunque teniendo en cuenta la buena gestión energética de los nuevos frigos y el precio del frigorífico a gas, la diferencia no es tan interesante.

Conocer el consumo medio de los electrodomésticos te ayuda a reducir la factura de la luz

Muchas veces conectamos los aparatos por conectar, y no somos conscientes del consumo que tiene cada uno de ellos, algo que hace que la factura de la luz se descontrole.

Por ello es importante que empecemos a concienciarnos, y nos hagamos una idea de la energía que estamos consumiendo cada vez que utilizamos un electrodoméstico.

Os dejamos aquí un listado con el consumo medio anual de los electrodomésticos principales:

  • Calentador de agua: 2542 kW/h.
  • Frigorífico: 662 kW/h.
  • Congelador: 563 kW/h.
  • Televisión: 263 kW/h.
  • Lavadora: 255 kW/h.
  • Secadora: 255 kW/h.
  • Lavavajillas: 246 kW/h.
  • Horno: 231 kW/h.
  • Stand By: 231 kW/h.
  • Ordenador: 172 kW/h.
  • Otros electrodomésticos: 76 kW/h.

Recuerda que esto son aproximaciones en base al consumo medio en los hogares en España, pero puede variar en función de la eficiencia energética del electrodoméstico y del uso particular que hagamos cada uno de nosotros.

Por ejemplo, el horno se calcula que consume una media de 231 kW/h. con un uso normal, pero si en casa lo utilizamos con mucha frecuencia, esta media subirá sustancialmente, por lo que hay que tener en cuenta el consumo y el uso que hacemos de cada electrodoméstico.

14 consejos para reducir la factura de la luz y ahorrar dinero

Mucho cuidado con la plancha, que la carga el diablo

Las planchas tienen una potencia bastante elevada, lo que se traduce en un consumo significativo.

Es por ello que, cuando te pongas a planchar, debes asegurarte de que tienes una buena cantidad de prendas para plancharlas.

De lo contrario, el gasto energético para calentar la plancha no se amortizará, y habrás desperdiciado mucha energía.

También te recordamos que no siempre es recomendable poner la plancha al máximo. Aprende a regularla bien en función de los tejidos, e intenta planchar de menor temperatura a mayor temperatura, con lo que la plancha sufrirá menos y el aumento de temperatura será gradual.

Activa el modo Eco, Ahorro o Bajo consumo en los aparatos

La mayoría de aparatos y electrodomésticos modernos, cuentan con modos de funcionamiento que les permite trabajar gastando una menor cantidad de energía.

Siempre que sea posible, te recomendamos que los actives, ya que en la mayor parte de casos, prácticamente no vas a notar diferencia pero el consumo será muy inferior.

Incluso los ordenadores tienen la posibilidad de gestionar el consumo energético, para lo cual no hay más que entrar en el Panel de control, ir a Hardware y sonido y entramos en Opciones de energía, donde podemos elegir uno de los planes preconfigurados, o incluso realizar modificaciones manualmente para ajustar al máximo los consumos.

Refuerza el aislamiento de tu hogar

Mejorar el aislamiento de casa es una inversión muy inteligente, ya que impide la entrada de las temperaturas exteriores, a la vez que mantiene mejor las interiores.

A la hora de reforzar el aislamiento, es importante tener en cuenta las paredes, los techos, las puertas y las ventanas.

Sobre todo recuerda que tu aislamiento es tan bueno como su punto más débil, es decir, de poco sirve que aísles muy bien las paredes si las ventanas no aíslan suficientemente.

Otra forma de ahorrar en la factura de la luz es aprovechando mejor la luz natural

También te recomendamos que aproveches mejor la luz natural.

Regula bien el uso de las cortinas, instala ventanas, coloca claraboyas, pon puertas interiores con cristaleras, utiliza colores claros en la pintura de paredes y techo y en el mobiliario, instala un suelo de color más claro, coloca espejos y, en definitiva, estudia bien cómo puedes aprovechar mejor la luz natural para reducir la factura de la luz.

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