18 diferencias entre ganadería extensiva y ganadería intensiva

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Es importante conocer las diferencias entre ganadería extensiva y ganadería intensiva, valorando de esta forma los pros y contras de cada una de ellas, lo que nos permite averiguar cuál favorece más la sostenibilidad y el bienestar animal.

Qué son la ganadería extensiva y la ganadería intensiva

Para poder entender mejor las diferencias, es importante empezar explicando qué son la ganadería extensiva y la ganadería intensiva.

Qué es la ganadería extensiva

Se conoce a la ganadería extensiva como el tipo de ganadería más sostenible, ya que su funcionamiento está basado en el aprovechamiento de los recursos naturales que existen en el lugar donde se lleva a cabo la explotación ganadera.

Gracias a ello, se reduce al mínimo la dependencia de elementos externos, logrando buenos resultados siempre y cuando se estudien adecuadamente las capacidades del entorno y se introduzca una ganadería compatible.

Por ello se tiene que optar por especies adaptadas al territorio, y en una cantidad adecuada en función de los recursos disponibles, lo que evidentemente va a limitar la producción, pero a cambio se obtiene un producto de mayor calidad y se aboga tanto por el bienestar animal como por un mayor sostenimiento, reduciendo al mínimo el impacto medioambiental, potenciando la biodiversidad, regulando los ciclos del agua, fomentando la protección del medio, manteniendo el ecosistema y aportando un beneficio económico al entorno y al trabajador, que será un profesional apegado y preocupado por el entorno en el que opera.

Qué es la ganadería intensiva

Por su parte, la ganadería extensiva busca reducir al mínimo el espacio y aumentar al máximo la producción, obteniendo así una mayor rentabilidad.

Esto significa que los animales se encontrarán en un entorno limitado, por lo que será necesario obtener los recursos del exterior.

El control de la temperatura, la luz y la humedad en estas granjas es exhaustivo, mientras que los animales están ubicados en establos donde reciben el alimento y permanecen toda su vida.

El alimento utilizado se adultera con hormonas, anabólicos, vacunas y antibióticos, con el objetivo de reducir el riesgo de enfermedades y aumentar el volumen de producción en un plazo mínimo de tiempo.

Estos añadidos permanecen parcialmente en la carne que posteriormente consume el consumidor final, lo que supone un empeoramiento de su calidad, pero a cambio se produce mucha más carne y más barata.

Diferencias entre ganadería extensiva y ganadería intensiva

A continuación vamos a estudiar cuáles son las principales diferencias entre ganadería extensiva y ganadería intensiva.

Alimentación del animal

En materia de alimentación, existen numerosas diferencias que son determinantes en cuanto a la calidad y seguridad de la carne obtenida.

En primer lugar, en la ganadería extensiva el animal se alimenta en los pastos, moviéndose libremente por el entorno, haciendo una vida normal, mientras que en el caso de la ganadería intensiva, el alimento es preparado y a los animales se les alimenta directamente en sus establos.

En cuanto a la calidad del alimento, en la ganadería extensiva se opta por alimentos naturales, de origen sostenible, cuando en la ganadería intensiva se producen alimentos específicos que contienen antibióticos, hormonas, anabólicos y vacunas que posteriormente son ingeridos por el consumidor final.

Al alimentarse de forma natural, la ganadería extensiva también favorece al entorno, fomentando la biodiversidad y el equilibrio medioambiental.

Esta es una de las principales razones por las que si decidimos, por ejemplo, comprar carne de buey, vaca o similar, vamos a observar una mayor calidad en el caso de la obtenida a través de ganadería extensiva, además de que evitaremos estar consumiendo antibióticos, hormonas, anabolizantes y otros productos que perjudican nuestra salud a la larga.

Bienestar animal

El bienestar animal es sin duda otro de los factores clave.

Un animal que se cría y vive en un campo, en libertad y disfrutando de una vida completamente normal, es un animal que vive feliz, mientras que los animales que proceden de la ganadería intensiva, nunca llegan a experimentar esa libertad, sino que desde que nacen hasta que mueren, permanecen encerrados en un mismo lugar.

Consumo de combustibles fósiles

La ganadería extensiva reduce de manera considerable la dependencia a los combustibles fósiles, ya que elimina la necesidad de introducir y gestionar recursos del exterior.

Sin embargo, en el caso de la ganadería intensiva, al introducir los alimentos y demás recursos del exterior, es necesario invertir en el transporte de estos productos así como en la gestión interna (reparto de alimentos a cada uno de los animales).

Esto supone un gasto energético muy elevado, así como también se debe tener en cuenta que, al estar encerrados, es imprescindible realizar una limpieza constante de las instalaciones, lo que significa que se utilizarán máquinas diariamente para deshacernos de algo que la naturaleza puede gestionar y de lo que se puede beneficiar si se opta por la ganadería extensiva.

Viabilidad de futuro

La ganadería intensiva tiene los días contados, no sólo por el hecho de ser una alternativa menos justa con el medioambiente y con los animales, sino por ser insostenible, mientras que la ganadería extensiva favorece el entorno donde se desarrolla, además de que da trabajo y enriquece las poblaciones en las que se lleva a cabo.

Variedad de cría

La variedad de especies que se pueden criar siempre será mayor en el caso de la ganadería intensiva, ya que al realizar un proceso completamente artificial, se puede optar por cualquier especie del mundo sin problema, lo cual también puede ser un problema para el medioambiente.

En el caso de la ganadería extensiva, se tiene que centrar exclusivamente en las especies que ya están adaptadas al territorio donde se van a criar, evitando introducir otras foráneas o que puedan alterar el equilibrio natural del entorno.

Relación ganadero – entorno

La ganadería extensiva se lleva a cabo de manos de ganaderos que están apegados al entorno, habitualmente porque es su lugar de nacimiento y el lugar donde han vivido toda la vida.

Un ganadero de ganadería extensiva vive la ganadería, y sufre con ella, superando tiempos difíciles y luchando por algo muy necesario tanto para el desarrollo del entorno como para poder seguir viviendo en aquel lugar con el que se sienten identificados.

Debemos entender que el ganadero es el más preocupado por conseguir un entorno productivo, equilibrado y que se siga desarrollando año tras año, ya que su vida depende de ello.

En el caso de la ganadería intensiva, los propietarios son empresas que contratan trabajadores del exterior que se trasladan a las instalaciones, las cuales a menudo están más cerca de núcleos poblados que de entornos naturales.

Tanto estas empresas como los trabajadores, ven la ganadería como un negocio y un trabajo, sin apego real ni al entorno ni a los animales.

Enriquecimiento del entorno

La ganadería extensiva es imprescindible para dar trabajo en lugares despoblados y permitir que la vida se siga desarrollando en ellos.

Esto evita la desaparición de cientos y cientos de pueblos en todo el país, así como fomenta el cuidado de su entorno y el desarrollo económico que favorece y protege el medioambiente.

Impacto medioambiental

El impacto medioambiental de la ganadería extensiva es mínimo, ya que mientras que por una parte existe una agresión leve al mismo, por la otra favorece de manera muy considerable su desarrollo, protegiéndolo y fomentando sus ciclos año tras año.

En el caso de la ganadería intensiva, el desgaste medioambiental es muy considerable, con un elevado gasto energético y una gestión de residuos que no es todo lo eficiente que debería.

Protección del medioambiente

La ganadería extensiva fomenta el cuidad y la protección del entorno donde se está desarrollando la actividad, mejorando la calidad del suelo, favoreciendo la biodiversidad y fomentando un equilibrio perfecto del ecosistema, a lo que hay que añadir que también actúa a modo de protección frente a los incendios forestales.

En cuanto a la ganadería intensiva, no sólo no fomenta los beneficios de la extensiva, sino que también es más contaminante.

Calidad del suelo

En el caso de la ganadería extensiva, el animal se desplaza por grandes extensiones, alimentándose de la hierba y el alimento que crece de forma natural.

A cambio, remueve la tierra, la abona y mantiene el entorno equilibrado, limitando el desarrollo de determinadas plantas que podrían impedir el crecimiento de otras, logrando un perfecto mantenimiento del sistema.

La ganadería intensiva no se desarrolla sobre suelo natural, aunque sí produce productos de deshecho que posteriormente deben ser gestionados de manera artificial para reducir su impacto negativo en el medioambiente.

Biodiversidad

La biodiversidad, es decir, la variedad de flora y fauna de un entorno, se verá beneficiada a través de la ganadería extensiva, mientras que la intensiva empeora la calidad medioambiental y, por tanto, perjudica la biodiversidad.

Calidad del producto

La calidad del producto resultante es indiscutible, y es que la carne obtenida mediante extensiva es mucho mejor que a través de intensiva, presentando un mejor color así como una mejor textura, aroma y por supuesto sabor.

Beneficios económicos

Las explotaciones de ganadería intensiva aportan más beneficios que la ganadería extensiva, ya que su cometido es el de producir más, en menos espacio y en menos tiempo.

Gestión de la demanda

La ganadería extensiva es limitada a la hora de gestionar la demanda, ya que depende del alimento y de las condiciones medioambientales del entorno donde se desarrolla.

Sin embargo, la ganadería intensiva no padece esta limitación, por lo que puede aumentar la producción siempre que quiera y cuando lleguen periodos de mayor demanda de carne.

Precio de venta del producto

El precio de venta del producto difiere mucho entre ambos sistemas de ganadería.

El precio del producto obtenido a través de ganadería extensiva es más elevado que el de ganadería intensiva, ya que su obtención es más limitada y requiere un mayor esfuerzo.

Sin embargo, los beneficios que obtiene un ganadero de extensiva, son sustancialmente menores a los que se obtienen mediante ganadería intensiva.

Costes de producción

Los costes de producción son muy inferiores en el caso de la ganadería intensiva, aumentando el diferencial y permitiendo ingentes beneficios.

Dependencia climatológica

La ganadería extensiva depende en todo momento de los ciclos climáticos, ya que no existe forma alguna de controlar la humedad, la temperatura y la iluminación en el exterior y en las distintas estaciones.

Por su parte, la ganadería intensiva se desarrolla exclusivamente en el interior de unas instalaciones, donde estos aspectos se pueden controlar muy fácilmente, favoreciendo la producción de carne.

Características y homogeneidad del producto

La calidad del producto final es muy superior en el caso de la ganadería extensiva, pero con la particularidad de que es menos homogéneo, es decir, no son productos aparentemente perfectos, sino que difieren de uno a otro.

En el caso de la ganadería intensiva, todo el producto es prácticamente igual, muy homogéneo y producido con el objetivo de satisfacer a un tipo de cliente que ha sido engañado y que piensa que, cuanto más homogéneo, mejor, cuando la realidad es que esta homogeneidad se obtiene de manera artificial, lo que hace que sea un producto de peor calidad aunque engañe mejor al ojo.

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