Aprende cómo usar los electrodomésticos para ahorrar energía en casa

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Tanto la situación medioambiental como la fuerte subida del precio de la luz, han hecho que tengamos que replantearnos el modo en que consumimos la energía en el hogar. Por esa razón, vamos a aprender cómo usar los electrodomésticos para ahorrar energía en casa, y para ello tendremos en cuenta algunos trucos muy útiles para todo tipo de aparatos de uso habitual como la terma o calentador, frigorífico, horno, sistemas de calefacción y refrigeración y otros muchos.

Aprende cómo usar los electrodomésticos para ahorrar energía en casa

La importancia de la etiqueta de eficiencia energética al comprar electrodomésticos para ahorrar energía en casa

Antes de nada vamos a hablar de la importancia que tiene el considerar la etiqueta de eficiencia energética cuando compramos un nuevo electrodoméstico.

Tanto los frigoríficos como las termas eléctricas, estufas, aparatos de aire acondicionado, aspiradoras, lavadoras, hornos, microondas y demás electrodomésticos deben incluir de forma obligatoria una etiqueta de eficiencia energética.

Esta etiqueta se confecciona a partir del certificado de eficiencia energética, que es un documento oficial que es redactado y cumplimentado por un técnico autorizado, el cual refleja toda la información objetiva que está relacionada con las características energéticas del electrodoméstico.

Una vez realizado el estudio por parte del técnico, un programa informático oficial se encarga de atribuir una calificación al mismo, la cual se refleja en la etiqueta de eficiencia energética que todos conocemos:

La importancia de la etiqueta de eficiencia energética al comprar electrodomésticos para ahorrar energía en casa

En la imagen superior podemos ver los dos formatos que se pueden encontrar a día de hoy en relación con la etiqueta de eficiencia energética.

La etiqueta de la izquierda corresponde a la antigua etiqueta de eficiencia energética, la cual ya no se utiliza, pero que todavía está presente en electrodomésticos fabricados en años pasados.

En la derecha, podemos ver la nueva etiqueta de eficiencia energética, que como podemos observar, reinicia el listado, haciendo que las denominaciones A+++, A++ y A+ desaparezcan, las cuales pasan a denominarse A, B y C respectivamente.

Cuanto mayor sea la eficiencia energética del electrodoméstico (A), mejor gestionará su consumo. Es decir, no se trata de un electrodoméstico que consume menos, sino de por ejemplo una lavadora que aprovecha mejor la energía que consume teniendo en cuenta sus funcionalidades.

De esta manera, una lavadora poco potente que gasta menos, puede tener peor calificación energética que una más potente y que tiene un consumo más elevado, pero básicamente nos dice que, en las mismas condiciones, la segunda gastaría menos que la primera.

Recuerda que comprar un electrodoméstico con una mejor etiqueta de eficiencia energética significa que estarás optando por un aparato que consume menos, es más sostenible y que tendrá una vida útil mayor.

Los mejores trucos para ahorrar energía en casa con los electrodomésticos

Ahora vamos a pasar a enumerar algunos trucos fáciles de aplicar y que nos van a ayudar a ahorrar energía en casa gestionando mejor el funcionamiento de nuestros electrodomésticos.

Utiliza la lavadora con cabeza para ahorrar energía en casa

Vamos a analizar algunos de los gestos que nos van a permitir ahorrar electricidad cuando utilicemos la lavadora:

  • Si tu lavadora es vieja, puede ser el momento de cambiarla, ya que es probable que esté consumiendo bastante más electricidad de lo debido.
  • Elige una lavadora con la capacidad que realmente necesites.
  • Llena el tambor de la lavadora antes de ponerla en marcha, pero no la sobrecargues.
  • Utiliza un programa corto si la ropa no está muy sucia.
  • Pon la lavadora con la temperatura más baja posible. Esto no sólo ahorra mucha energía, sino que también evita que tu ropa se estropee antes de tiempo.
  • Lava con agua fría siempre que sea posible, ya que podrás ahorrar el 85% del consumo energético en cada lavado.
  • La mayoría de lavadoras tiene un programa ECO que reduce el consumo garantizando los mejores resultados posibles.
  • El centrifugado seca la ropa, y consume menos energía que una secadora.
  • Limpia el filtro de la lavadora al menos una vez al mes, ya que si se acumula suciedad, el motor trabajará más y consumirá más energía, además de que se deteriorará antes.
  • Si estás en una zona de aguas duras, es aconsejable que instales algún filtro antical para el agua de la lavadora, ya que conforme se acumula esta, la lavadora va trabajando más forzada y consumiendo una mayor cantidad de energía eléctrica.
  • Saca y tiende la ropa lo antes posible, y no la dejes nunca en el tambor, ya que saldrá muy arrugada y tendrás que gastar más tiempo y energía en plancharla, a lo que sumamos que es posible que huela mal y tengas que volver a lavarla de nuevo.
  • Recuerda realizar el mantenimiento regular de tu lavadora para garantizar su correcto funcionamiento y bajo consumo.
  • Evita utilizar el programa de media carga en la medida de lo posible, ya que el gasto energético es mayor en proporción.
  • Si cuando terminas de usar tu lavadora se queda en Stand By, lo más recomendable es desenchufarla después de cada uso, o instalar un enchufe con mando a distancia.

La secadora de ropa, un pozo sin fondo de electricidad

Si tienes secadora para la ropa y quieres aprender cómo reducir el consumo eléctrico, te recomendamos que tengas en cuenta lo siguiente:

  • Las secadoras de condensación son algo más caras, pero consumen menos que las secadoras de evacuación, por lo que se amortizan antes.
  • Si centrifugas la ropa en la lavadora, saldrá más seca, y podrás reducir el uso de la secadora o incluso evitarlo.
  • Siempre que puedas, seca la ropa al aire libre, ya que no sólo ahorrarás energía, sino que tus prendas se estropearán menos.
  • Utiliza la temperatura más baja posible al secar.
  • Carga la secadora, pero sin excederte, o las prendas saldrán muy arrugadas y gastarás más electricidad con la plancha.
  • Las secadoras suelen tener un programa ECO que te permite reducir el consumo de energía.
  • Limpia los filtros después de cada uso de la secadora.
  • Si es una secadora de condensación, deberás limpiar el condensador cada 10 usos si no tiene sistema de autolimpieza.
  • Es muy importante tener en cuenta el mantenimiento que requiere tu secadora para que funcione de manera optimizada durante más tiempo.
  • Si tu secadora se queda en Stand By cuando terminas de usarla, es mejor que la desenchufes. Si el cable no está accesible, puedes instalar un enchufe con mando a distancia.

Cuidado con el calentador eléctrico

El calentador eléctrico es un electrodoméstico que consume una gran cantidad de energía, por lo que es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Instala un termo eléctrico con la capacidad adecuada. Generalmente se calculan unos 30 litros de agua caliente por persona y día, por lo que para una familia de cuatro, lo ideal es algo entre 120 y 150 litros.
  • Si tu calentador es demasiado grande, estarás calentando innecesariamente un extra de agua que nunca vas a utilizar.
  • Utiliza el programa ECO, el cual busca la mejor relación entre eficiencia y calidad de uso.
  • Instalar aireadores o perlizadores en los grifos te puede ayudar a reducir la cantidad de agua que se consume, por lo que también conseguirás que el calentador trabaje algo menos.
  • Un termo de mayor calidad puede ser algo más caro, pero también estará más aislado. Recuerda que la mayor parte de energía que desperdicia el calentador eléctrico es la que utiliza para calentar un agua que se acaba enfriando antes de usarla, exclusivamente por las pérdidas de calor que se producen en el propio termo.
  • Configura el calentador para que caliente a 45 ºC, ya que es temperatura suficiente para la ducha.
  • Utiliza a ser posible un sistema de aerotermia, el cual te ayudará a reducir sustancialmente el consumo de energía, ya que este sistema funciona obteniendo el calor del aire del entorno en lugar de usar la resistencia eléctrica para calentar el agua.
  • Instala filtros antical en zonas donde el agua sea muy dura, ya que la cal se irá acumulando en la resistencia (si es blindada), y esto hará que tenga que consumir más energía para calentar el agua.
  • Si vas a comprar un calentador, no tienes filtros antical y estás en una zona de agua dura, mejor que tenga una resistencia envainada, ya que así no entrará en contacto con el agua, por lo que evitamos el problema de la acumulación de cal. Tardan algo más en calentar el agua, pero a la larga sale rentable.
  • Realiza el mantenimiento indicado por el fabricante para evitar el deterioro del sistema y garantizar su vida útil y funcionamiento optimizado.

Consejos para utilizar la cocina de forma más sostenible

Si quieres aprovechar al máximo la energía consumida en la cocina, ten en cuenta estas recomendaciones:

  • Utiliza las tapas de las sartenes, ollas, cazos y cacerolas cuando cocines, ya que de esta manera guardarán mejor el calor y necesitarás menos energía para cocinar.
  • En caso de duda, siempre utilizaremos un fuego más pequeño que el diámetro de nuestra olla, ya que así evitaremos que el calor escape por los lados.
  • En la medida de lo posible, utiliza siempre sartenes, ollas, cazos y cacerolas que tengan el mismo diámetro que los fogones, ya que así se repartirá el calor de forma más uniforme, y evitarás pérdidas innecesarias.
  • Si tienes vitrocerámica, apágala entre cinco y diez minutos antes de terminar de cocinar, ya que este es aproximadamente el tiempo que conserva el calor que puedes aprovechar sin gastar más electricidad de lo necesario.
  • Realiza la limpieza y el mantenimiento necesarios con regularidad, ya que un mal mantenimiento y la acumulación de suciedad reducirán considerablemente su eficiencia.
  • Las cocinas eléctricas generalmente no tienen un botón de apagado, sino que se mantienen en Stand By. Esto supone que estará consumiendo una energía innecesaria, por lo que es mejor y más seguro desenchufarla después de cada uso. Recuerda que si no puedes acceder al enchufe, quizás te interese instalar un enchufe con mando a distancia, el cual te permitirá conectar y desconectar el electrodoméstico con tan sólo presionar un botón.

El horno, uno de los electrodomésticos que más consumen

El horno es uno de los electrodomésticos más temidos, por lo que te vendrá bien conocer lo siguiente:

  • Cuando vayas a cocinar con el horno, plantéate si no te interesa aprovechar para hacer dos comidas a la vez, aprovechando así el calor al máximo, con lo que sólo la tendrás que calentar cuando la vayas a consumir.
  • Apaga el horno unos cinco minutos antes de terminar de cocinar, ya que durante ese tiempo seguirá manteniendo calor.
  • Si no has apagado el horno y ya has terminado de cocinar, aprovecha el calor residual para calentar otros alimentos (por ejemplo el pan).
  • Si cortas los alimentos en trozos más pequeños, se cocinarán antes y gastarás menos electricidad.
  • Evita estar abriendo y cerrando la puerta del horno cuando estás cocinando.
  • El material del recipiente que utilices para cocinar es determinante durante el cocinado. Se recomiendan el metal, la cerámica y el vidrio.
  • Realiza siempre el mantenimiento adecuado al horno, ya que de esta manera te asegurarás que funciona de forma optimizada y con una vida útil mayor.
  • Mantén el horno siempre bien limpio, en especial por dentro y el cristal delantero. La acumulación de restos en el interior, puede estropear tus platos y hace que las resistencias trabajen más, mientras que un vidrio delantero sucio, te impedirá ver el estado de tus platos y te forzará a abrir la puerta más veces de lo necesario.
  • Antes de meter las verduras al horno, hiérvelas un poco con lo que se cocinarán mucho más rápidamente.
  • Siempre que puedas, utiliza el microondas en lugar del horno, ya que esto te permitirá ahorrar hasta un 70% de energía.
  • Desenchufa el horno cuando no lo estés utilizando, o utiliza un enchufe con mando a distancia.

Aprende cómo usar los electrodomésticos para ahorrar energía en casa

Trucos para ahorrar energía con el frigorífico y congelador

Esto es todo lo que tienes que saber para ahorrar electricidad con el frigorífico y el congelador:

  • Coloca el frigorífico y el congelador en un lugar apartado de fuentes de calor (horno, cocina, sol, radiadores…), así tendrá menos pérdidas y su motor trabajará menos.
  • Procura abrir la puerta del frigo o del congelador lo menos posible. Piensa antes de abrir en lo que quieres coger, y hazlo rápido, lo que hará que el motor funcione mucho menos.
  • Es importante que el frigorífico se ventile adecuadamente, por lo que deberá contar con espacio libre alrededor.
  • Configura la temperatura adecuada. Lo ideal es poner el frigorífico a 5 ºC y el congelador a -18 ºC.
  • Evita que se acumule hielo en el interior. Tan sólo 3 mm de hielo, supone un aumento del consumo del 30%.
  • Si ves que el hielo se acumula demasiado, es porque se abre y cierra la puerta más de lo recomendable, o hay alguna zona de la junta de la puerta que no cierra bien, por lo que estará perdiendo frío por ahí.
  • No metas comida caliente en el frigorífico. Deja que enfríe fuera y así evitarás introducir una fuente de calor en su interior.
  • Compra un frigorífico de calidad que te ofrezca un buen sistema de aislamiento que reduzca las pérdidas.
  • Mantén limpio el frigorífico tanto por fuera como por dentro, y evita que se acumule polvo en su parte trasera, ya que es la zona por la que se realiza el intercambio, por lo que si está sucia, perderá eficiencia.
  • Comprueba regularmente el estado de las gomas de la puerta, ya que con el tiempo se pueden deteriorar y perder frío, lo que hará que el aparato funcione mucho más tiempo con un aumento considerable de su consumo.
  • Si vas a estar muchos días sin utilizar el frigorífico, lo ideal es vaciarlo, limpiarlo y desenchufarlo. Déjalo abierto para que esté bien ventilado.

El aire acondicionado y la calefacción, dos electrodomésticos prioritarios para ahorrar energía en casa

El aire acondicionado y la calefacción también son electrodomésticos muy representativos en lo que a consumo eléctrico en el hogar se refiere:

  • Configura bien la temperatura. Por cada grado que subamos en invierno o bajemos en verano, el aparato consumirá aproximadamente un 7% más de energía. Lo ideal son unos 24 ºC en verano y unos 20 ºC en invierno. Nunca deberemos configurar una temperatura tal que se diferencie en más de 12 ºC con la del exterior, ya que esto puede afectar negativamente a nuestra salud.
  • La mayoría de aparatos vienen con modo ECO, el cual reduce el consumo de manera significativa, pudiendo alcanzar el 30%. Enfriará o calentará más despacio, pero de manera más eficiente.
  • Apaga el aire acondicionado y la calefacción durante la noche siempre que sea posible.
  • En la medida de lo posible, el aparato deberá estar instalado en un sitio con sombra y en el que no le incida el sol directamente.
  • Utiliza el programador del aparato para que se encienda y apague en los momentos más idóneos.
  • Recuerda que la mejor forma de ahorrar en climatización es mejorando el aislamiento de nuestra vivienda.
  • Utiliza el aparato en estancias cerradas y climatiza tan sólo aquellas que estés utilizando.
  • No dejes puertas o ventanas abiertas, ya que harás que el aparato tenga que trabajar de manera continua, con el consiguiente derroche de energía.

El lavavajillas también tiene sus trucos como electrodoméstico para ahorrar electricidad en casa

Es importante que consideres estas recomendaciones si quieres gastar menos electricidad con tu lavavajillas:

  • Utiliza el modo ECO del lavavajillas, el cual puede reducir el consumo de energía en hasta un 40%.
  • Coloca las fuentes y platos más grandes en la parte de abajo del lavavajillas, lo que permitirá una mejor distribución del agua y del jabón.
  • Asegúrate de cargar por completo el lavavajillas antes de ponerlo en marcha, pero no coloques más cosas de las que caben, o el lavado será deficiente.
  • Configura el funcionamiento del lavavajillas en función de la suciedad.
  • Realiza el mantenimiento correcto del lavavajillas, lo que evitará averías, alargará su vida útil y reducirá su consumo de energía.
  • Para ahorrar electricidad, es interesante enjuagar los platos y cubiertos antes de introducirlos al lavavajillas, ya que así, con un programa corto, saldrán perfectos sin haber gastado más electricidad de lo necesario.
  • A ser posible, instala un filtro de cal para el lavavajillas, en especial si estás en zonas de aguas duras. Esto evitará que la cal se acumule en la resistencia, lo que hace que la misma tenga que trabajar más para calentar el agua, con lo que consumirá más energía eléctrica.
  • No utilices el programa de media carga en la medida de lo posible, ya que proporcionalmente gasta más agua y electricidad.
  • Si al terminar de utilizar tu lavavajillas se queda en Stand By, desenchúfalo o desconéctalo instalando un enchufe con mando a distancia.

Los pequeños electrodomésticos también pueden colaborar para gastar menos luz en casa

Finalmente, también solemos tener en casa algunos pequeños electrodomésticos que, bien utilizados, podemos conseguir que gasten menos energía:

  • Si tiendes la ropa rápidamente cuando ha terminado el ciclo de lavado, estará menos arrugada y reducirás el tiempo de planchado.
  • Configura la plancha a la temperatura adecuada.
  • Desenchufa la plancha cuando ya te queden pocos minutos para terminar, y así aprovecharás el calor residual.
  • Compra siempre electrodomésticos adaptados a tus necesidades reales. Si los compras más grandes o de mayor capacidad, estarás desperdiciando mucha energía.
  • Utiliza cada electrodoméstico para lo que está indicado. Si quieres tostar pan, compra una tostadora, no enciendas el horno para calentar dos rebanadas.
  • Las freidoras permiten cocinar con rapidez, pero consumen mucha energía.
  • Realiza siempre el mantenimiento correcto de todos los electrodomésticos. Esto te ayudará a conseguir que duren más tiempo, funcionen de manera más óptima y consuman menos energía.
  • Si un electrodoméstico presenta fallos en su funcionamiento, es importante detectar la avería y reparar lo antes posible.
  • Mucho cuidado con los electrodomésticos que puedan haber recibido algún golpe, ya que esto puede haber afectado a aspectos tales como su aislamiento.
  • No compres electrodomésticos que realmente no necesites.
  • Prioriza la calidad y el bajo consumo por encima del precio, ya que una pequeña inversión adicional inicial, puede suponer un antes y un después en aspectos como el aislamiento, eficiencia y durabilidad.
  • Evita que haya electrodomésticos enchufados si no los estás utilizando. Desenchúfalos y, si no tienen el enchufe accesible, coloca enchufes con mando a distancia. Recuerda que los aparatos siempre consumen energía cuando están conectados aunque estén apagados por completo, y aunque es mínima (salvo en Stand By, que es mayor), si tienes en cuenta todos los aparatos que tienes en casa y les atribuyes 1 Wh de consumo, al cabo del día podemos hablar tranquilamente de 40 W, lo que al año representa la friolera de 14.600 W, o lo que es lo mismo, 14,6 kW.

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