El deshumidificador, ideal para mejorar la calidad del aire de nuestro hogar

Respirar un aire limpio y con el grado de humedad adecuado es esencial para poder disfrutar no sólo de una buena salud, sino también de una adecuada calidad de vida, y para ello vamos a hablar acerca del deshumidificador, un aparato imprescindible y que en el mercado se presenta con diferentes diseños y características, de manera que hemos resuelto todas las dudas a través de la plataforma https://deshumidificador.info/ dónde nos han ayudado a crear este resumen que os permitirá entender mejor aquellos aspectos a los que hay que prestar una mayor atención para comprar el deshumidificador perfecto.

Qué son los deshumidificadores

Los deshumidificadores de aire son un tipo de aparato que tiene como objetivo principal el de eliminar el exceso de humedad en el aire, logrando de esta forma conseguir aproximarse a los niveles más apropiados que generalmente serán aquellos que estén en torno al 50%.

Además, algunos modelos actuales también incorporan la función de purificador, de manera que eliminan la humedad a la vez que también filtran, logrando de este modo que podamos respirar un aire mucho más limpio, lo cual nos va a beneficiar de forma muy positiva a nivel de salud y por supuesto también en materia de confort.

Cómo funcionan los deshumidificadores

Para conseguir eliminar la humedad del aire, los deshumidificadores se pueden presentar con dos sistemas diferentes que son:

  • Deshumidificadores de condensación: es también conocido como deshumidificador con compresor, y es el tipo de deshumidificador más habitual. Su funcionamiento se basa en un ventilador que se encarga de absorber el aire, el cual se filtra y dirige a un condensador que se encuentra a baja temperatura. Esto permite producir condensación, con lo que la humedad se convierte en agua que se irá almacenando en un depósito para que el aire vuelva a salir fuera con un grado de humedad inferior. Este sistema incorpora un calentador para que el aire aumente su temperatura antes de salir, evitando así que enfríe la estancia. Es más eficaz y está pensado para entornos con temperaturas más elevadas y con más humedad, siendo menos eficientes en caso contrario. Son más pesados y más ruidosos. Hay que limpiar los filtros con regularidad, y cambiarlos en el caso de que se deterioren.
  • Deshumidificadores desecantes: son también conocidos como deshumidificadores por absorción o deshumidificadores con gel de sílice, y están especialmente recomendados para su uso en zonas muy frías. Funciona absorbiendo el aire que pasará por un rotor de sílice (o de otros materiales desecantes), el cual será el encargado de absorber la humedad mediante una reacción química, de manera que volverá a salir el aire, pero con un grado de humedad inferior. Estos modelos funcionan de un modo más optimizado en lugares con bajas temperaturas y baja humedad, siendo poco recomendables en zonas con altas temperaturas. Son más silenciosos y ligeros. Hay que cambiar el material desecante cuando haya absorbido el máximo de agua que admite.

Cuando debo utilizar un deshumidificador

Para que os hagáis una idea, la humedad más adecuada para una buena salud y calidad de vida se encuentra entre el 45% y el 55% de humedad ambiente.

En este caso, el deshumidificador lo deberemos utilizar cuando el grado de humedad esté por encima del 55%.

Ventajas de los deshumidificadores

Vamos a destacar algunas de las principales ventajas de utilizar deshumidificadores:

  • Evitan la condensación en paredes, techos, puertas, suelos, ventanas, electrodomésticos, equipos informáticos y resto de elementos de nuestro hogar u oficina, previniendo su deterioro y los daños causados por la humedad.
  • Previene la aparición de moho.
  • Impide la formación de ácaros que necesitan elevados niveles de humedad.
  • En su mayoría, ofrecen una fantástica portabilidad, que nos permite utilizarlo en diferentes estancias.
  • No requiere de instalación.
  • Impide que se forme el olor a humedad.
  • Si los colocamos en zonas donde tendremos la ropa, se secará mucho antes.
  • Reduce el riesgo de alergias e impide el desarrollo de problemas respiratorios al evitar las esporas de moho y ácaros en el aire.
  • Ayuda a reducir los niveles de humedad, mejorando la calidad de vida de personas con reúma y otros problemas musculares y óseos.
  • Nos ayuda a ahorrar en calefacción y aire acondicionado, ya que el aire seco es más fácil de calentar o enfriar.

El deshumidificador, ideal para mejorar la calidad del aire de nuestro hogar

Consejos para elegir un buen deshumidificador

Ahora que ya conocemos cuándo es recomendable utilizar un deshumidificador, el modo en que actúa y sus principales ventajas, es el momento de echar un vistazo a las características más importantes que deberemos tener en cuenta a la hora de elegir.

Potencia del aparato, volumen de deshumidificación y flujo de aire

Antes de empezar a analizar datos, es importante que entendamos que la mayoría de fabricantes va a establecer unos niveles determinados en cuanto a la capacidad de deshumidificar, los cuales se miden en estancias que se encuentran a 30 °C de temperatura y con un 80% de humedad relativa.

De esta manera, debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Temperatura: a mayor temperatura, menor será el porcentaje de humedad relativa, y a menor temperatura el porcentaje será mayor.
  • Humedad relativa: si la humedad relativa en nuestro entorno es mayor del 80% a una temperatura inferior a 30 °C, lo ideal es optar por un modelo de más potencia, mientras que si estas cifras se invierten, con un modelo más sencillo tendremos suficiente.

De cualquier manera, es recomendable tener siempre un margen que nos permita garantizar que, en el caso de que nos encontremos en un día poco habitual con temperaturas muy bajas y un porcentaje de humedad muy elevado, el aparato pueda trabajar con soltura.

Recuerda que, en estos casos, utilizar la calefacción te puede ayudar a reducir el porcentaje de humedad y ayudar a la máquina a trabajar sin forzar.

En cuanto a la potencia del deshumidificador, generalmente vamos a encontrar una horquilla bastante amplia atendiendo al tipo de deshumidificador que estemos utilizando:

  • Deshumidificador con compresor: la potencia generalmente variará desde 40 W y hasta 800 W.
  • Deshumidificador desecante: la potencia variará generalmente entre los 350 W y los 800 W.

Por otra parte, también debemos conocer el volumen de deshumidificación para el cual está capacitado el aparato, lo que significa que tenemos que conocer el volumen de la estancia que queremos deshumidificar, de manera que optemos por un modelo que al menos cumpla con dicho volumen.

Para calcular el volumen de la estancia, multiplicamos un lado de la habitación por el otro y por la altura, con lo cual obtendremos el volumen en metros cúbicos.

Por ejemplo, si la habitación donde vamos a instalar el deshumidificador mide 5 m de largo por 3 m de ancho por 2,5 m de alto, el cálculo que realizaremos será 5 x 3 x 2,5 = 37,5 m3.

Es decir, nuestra habitación tiene 37,5 m³, por lo cual deberemos pensar en un deshumidificador para estas dimensiones.

No obstante, atendiendo a las características particulares de nuestra zona como por ejemplo la temperatura y los niveles de humedad, es interesante conocer la capacidad que tiene el aparato en litros por día.

Es decir, la misma estancia con las mismas dimensiones, requerirá un aparato más potente y que consiga obtener más litros al cabo del día en un lugar con mayor humedad que en uno donde se concentra menos.

Generalmente vamos a encontrar modelos que irán desde un volumen de deshumidificación de 0,3 l al día y hasta unos 50 l.

El flujo del aire, es lo que nos indica la capacidad del aparato para absorber aire en una unidad de tiempo determinada.

En este caso, se mide en metros cúbicos de aire por hora.

Éste es un dato que nos va a permitir saber cuánto aire es capaz de deshumidificar por hora, es decir, cuánto aire va a pasar por la máquina durante este tiempo.

Un aparato que tenga un flujo mayor logrará eliminar la humedad de un mayor volumen, y para hacernos una idea, podemos encontrar modelos que van desde los 20 m³ por hora y hasta incluso más de 250 m³ por hora para alternativas profesionales destinadas a entornos muy húmedos y de grandes dimensiones.

El deshumidificador, ideal para mejorar la calidad del aire de nuestro hogar

Capacidad del depósito o sistema de desaguado

La capacidad del depósito también es otro de los aspectos que debemos considerar.

Por norma general encontraremos capacidades que irán desde depósitos de 0,4 l y hasta 10 l en el caso de los modelos más grandes.

Optar entre uno u otro irá en función de los niveles de humedad que se generen en nuestro entorno, es decir, si vamos a necesitar eliminar del aire un litro de agua al día, un depósito de 0,5 l implicaría que lo tendríamos que vaciar dos veces cada día, por lo que siempre es recomendable optar por un depósito de mayores dimensiones, salvo en aquellos lugares en los que la humedad está en torno al 60%, en cuyo caso la idea de optar por un modelo con un depósito más pequeño puede ser beneficiosa, sobre todo porque el aparato será más reducido y pesará menos.

Instalación y obras

Podemos encontrar deshumidificadores con y sin instalación:

  • Humidificadores sin instalación: son los más habituales, los cuales incorporan un depósito para ir recogiendo el agua que se va obteniendo, el cual deberemos vaciar de forma regular.
  • Humidificadores con instalación: son los deshumidificadores que incorporan un sistema de drenaje, es decir, en lugar de llevar un depósito, expulsan el agua por un tubo, el cual requerirá una instalación en función del lugar donde queremos que llegue dicho líquido. Recordamos que el tubo deberá estar siempre por debajo del nivel de la conexión, evitando así la acumulación de restos de agua.

Deshumidificador y purificador 2 en 1

También es interesante tener en cuenta que podemos encontrar modelos que, además de deshumidificar, también incorporan un purificador.

Gracias a ello, a la vez que eliminamos la humedad del aire, también lo filtramos, generalmente a través de un filtro de carbón activo y un filtro HEPA, lo cual garantiza que se eliminarán no sólo el polvo, ácaros y esporas de moho, sino también las bacterias y organismos microscópicos, garantizando en el caso del filtro HEPA que se acabará con las partículas más pequeñas con un máximo de 0,3 micras, ya que es el mínimo que se exige para este tipo de filtro.

Básicamente, el deshumidificador con purificador nos va a ayudar a disfrutar de un aire mucho más limpio, evitando enfermedades.

Niveles de ruido del deshumidificador

Otro aspecto muy importante a estudiar son los niveles de ruido.

Evidentemente, si vamos a instalar el deshumidificador en un entorno ruidoso, quizás no nos preocupe demasiado este aspecto, pero en la mayor parte de casos estará ubicado en el salón o incluso en una habitación, por lo que debemos asegurarnos de que el ruido no impide los quehaceres normales de nuestro día a día.

Para que nos hagamos una idea, para considerar que un deshumidificador es silencioso deberá emitir menos de 40 dB, mientras que por encima puede comenzar a ser molesto en entornos en los que buscamos que se mantenga el silencio.

Otras funcionalidades interesantes

De forma adicional, algunos modelos incorporan otras funcionalidades que pueden resultar interesantes como son:

  • Alarma cuando el depósito está llegando a su máxima capacidad.
  • Sistema de bloqueo para niños.
  • Pantalla digital.
  • Modos preconfigurados.
  • Temporizador para activar o desactivar el aparato.

El deshumidificador, ideal para mejorar la calidad del aire de nuestro hogar

Dimensiones y peso del aparato

Las dimensiones y el peso del deshumidificador son algo que queda a juicio particular, ya que esto dependerá sobre todo de nuestras necesidades.

Es evidente que un aparato más potente y con un depósito de mayor capacidad, siempre será más grande y pesado que otro que sea más sencillo, por lo que es algo que deberemos estudiar y tener en cuenta sobre todo si disponemos de un espacio muy limitado o tenemos que moverlo con mucha frecuencia.

Aprovechamos para recordaros que los humidificadores desecantes son menos pesados que los deshumidificadores con compresor.

El deshumidificador y la decoración

De igual manera, también hay otro apartado muy personal que es el conseguir encajar bien el deshumidificador en la decoración o el estilo decorativo de la estancia donde los vamos a colocar.

En el mercado tenemos la posibilidad de encontrar todo tipo de modelos, con formas, colores y características diferentes, por lo que vale la pena echar un vistazo hasta encontrar aquel que más nos guste.

Recuerda la importancia del mantenimiento

Independientemente del tipo de aparato que hayamos elegido, es muy importante que nos aseguremos de que cumplimos con el mantenimiento.

Lo mejor que podemos hacer es echar un vistazo al libro de instrucciones del fabricante, pero generalmente deberemos centrarnos en:

  • Limpiar los filtros con regularidad.
  • Cambiar los filtros en caso de que sea necesario.
  • Cambiar el producto desecante cuando haya alcanzado el nivel de humedad máximo (sólo en los deshumidificadores desecantes).
  • Vaciar el depósito de agua en caso de que lo incorpore.

Trucos para sacar el máximo partido al deshumidificador

Vamos a finalizar esta guía con un breve resumen donde os vamos a indicar una serie de trucos con los que vais a poder sacar el máximo partido al deshumidificador:

  • Coloca el deshumidificador en lugares alejados de fuentes de calor.
  • En lugar de dejar que el tiempo y el deshumidificador sean los que eliminen el moho, es mejor que lo hagas manualmente con una mezcla de tres partes de agua por una de detergente y una de bicarbonato, añadiendo a la vez un poco de lejía, ya que si no puede tardar bastante tiempo en desaparecer por completo.
  • Evita que se moje.
  • Lleva a cabo el mantenimiento recomendado por el fabricante, limpiando los filtros con regularidad.
  • Los deshumidificadores con temporizador evitan que tengas que estar pendiente en todo momento para encenderlo y apagarlo.
  • No pongas a secar ropa dentro de casa, ya que estarás produciendo más humedad y esto hará que el aparato trabaje más.
  • Para los modelos con sistema de drenaje, tenemos que asegurarnos de que el tubo de drenaje se encuentra más bajo que el punto de salida del aparato para evitar que quede agua acumulada.
  • Utiliza el extractor cuando cocines, y tapa siempre las ollas y las cazuelas.
  • Ventila la casa u oficina con regularidad, y si utilizas aire acondicionado o calefacción, opta por temperaturas alrededor de 23 °C.
  • Procura que el deshumidificador esté preparado para trabajar en una estancia con las dimensiones adecuadas, ya que si es menos potente trabajará más y por tanto reducirá su vida útil y consumirá más.
  • Mantén siempre cerradas las puertas y ventanas para evitar que también trabaje con la humedad que sigue entrando por ellas.

Teniendo en cuenta estas recomendaciones para comprar un humidificador, esperamos que a partir de ahora lo tengáis todo bien claro y podáis optar por aquel que mejor encaje con vuestras necesidades.

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