Fotovoltaica, la energía del futuro a largo plazo

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En un mundo en el que las energías son cada vez más escasas y tienen un precio mucho más elevado, es importante buscar una alternativa sostenible que solucione el problema de raíz, y en este sentido, la fotovoltaica es la energía del futuro a largo plazo, ya que no sólo nos va a permitir obtener electricidad reduciendo al mínimo el impacto medioambiental, sino que además, es una solución a largo plazo gracias a la longevidad de estos sistemas.

Fotovoltaica, la energía del futuro a largo plazo

Qué es la energía fotovoltaica

Cuando hablamos de energía fotovoltaica, al momento nos viene a la cabeza la instalación placas solares pero, ¿qué es exactamente la fotovoltaica y por qué es considerada a día de hoy la mejor solución para los que quieren producir la energía del futuro a largo plazo?

Un sistema fotovoltaico es aquel que nos va a permitir transformar la radiación solar en energía eléctrica aprovechable en cualquier tipo de edificación.

De esta manera, un equipo tiene la capacidad de poder satisfacer la demanda energética para cubrir prácticamente cualquier necesidad, desde un sistema de apoyo para reducir el consumo de la red eléctrica, hasta grandes instalaciones capaces de abastecer urbanizaciones y poblaciones enteras.

Tipos de instalaciones con paneles fotovoltaicos

A la hora de realizar una adecuada configuración, es importante tener en cuenta diversos factores para instalar placas solares: precio, demanda o consumo energético, disponibilidad de espacio, ubicación, existencia o no de redes eléctricas y otros aspectos a estudiar en profundidad para valorar cuál es el diseño que mejor se va a adaptar a nuestras necesidades.

En este sentido, debemos partir de la base de que vamos a contar con la posibilidad de diseñar dos tipos de instalaciones con paneles fotovoltaicos principales que son:

  • Instalación de energía fotovoltaica conectada a la red: en este caso hablamos de un sistema fotovoltaico que está diseñado para reducir el consumo de energía procedente de la red eléctrica, la cual se utilizará tan sólo como apoyo en los momentos en los que la demanda supere a la producción fotovoltaica. De esta manera, siempre que los paneles estén produciendo, estaremos consumiendo energía procedente del sol, y cuando dejen de hacerlo, pasaremos a consumir energía de la red eléctrica, con lo que siempre tendremos garantizada la electricidad. En este caso vamos a seguir conectados a la red, lo que significa que vamos a recibir una factura eléctrica mensual, pero su importe será mucho más reducido, con una ventaja añadida que es que, dependiendo de la capacidad de producción de nuestra instalación, podremos gastar electricidad sin ningún problema mientras estemos produciendo con la fotovoltaica, evitando así las limitaciones que sufrimos para no llevarnos un susto a final de mes. Este tipo de sistema es más económico debido a que por norma general no se instalan baterías para acumular energía eléctrica.
  • Instalación de energía fotovoltaica aislada: es una instalación fotovoltaica autónoma o desconectada, es decir, está diseñada para producir toda la energía eléctrica que necesita la edificación. Normalmente se recurre a ellas en zonas apartadas donde no llega la red, o en el caso de que queramos olvidarnos por completo de la factura eléctrica. En este caso, siempre vamos a necesitar instalar baterías de acumulación, de manera que podremos obtener la electricidad de ellas en el momento en el que la producción de los paneles fotovoltaicos sea inferior a la demanda, como ocurre durante la noche, cuando está muy nublado o en situaciones por el estilo.

Por qué la fotovoltaica es la energía del futuro a largo plazo

Como muchos de vosotros ya sabéis, llevo completamente desconectado de la red eléctrica muchos años, y en este sentido, mi experiencia con paneles solares no puede ser más positiva, y es que hablamos de equipos que cada vez son más potentes y económicos, mientras que el precio de la electricidad sube incesante año tras año.

La vida útil de cada uno de los elementos que conforman la instalación fotovoltaica es muy elevada, gracias a lo cual, se trata de una inversión inteligente, puesto que la vas a amortizar en los primeros años en función del tipo de instalación y de tu consumo, y a partir de entonces, el equipo seguirá funcionando un montón de años y podrás seguir consumiendo energía sin pagar ni un sólo céntimo.

Por otra parte, el mantenimiento de las instalaciones fotovoltaicas es mínimo, hasta el punto que cualquier particular se puede hacer cargo de ello sin complicaciones, aunque os recordamos en estos casos que si los paneles solares están colocados en lugares de difícil acceso, es mejor no arriesgar y dejarlo en manos de profesionales.

Aprender a configurar un sistema tampoco tiene mucha complicación, y a día de hoy, los inversores disponen de una gran conectividad, hasta el punto que podemos conocer su funcionamiento y el estado de la instalación a distancia.

A esto sumamos los elementos de seguridad que hacen que una instalación fotovoltaica sea el sistema más seguro para producir energía eléctrica, siempre y cuando la instalación se haya realizado de manos de profesionales, y en definitiva, está claro que la fotovoltaica es la energía del futuro a largo plazo gracias a su sostenibilidad, durabilidad, escaso mantenimiento y elevado rendimiento.

No olvides que también vamos a utilizar una fuente de energía inagotable que es el sol, por lo que la fotovoltaica será funcional siempre.

Fotovoltaica para particulares y empresas

Otro aspecto que también resulta muy interesante de las instalaciones fotovoltaicas es el hecho de que tienen una capacidad de adaptación sorprendente, y conforme van mejorando la tecnología, conseguimos aumentar la producción a la vez que reducimos el espacio de la instalación.

Esto nos va a permitir utilizar los paneles solares fotovoltaicos tanto para particulares como para empresas, realizando instalaciones adaptadas en función del espacio disponible, de las necesidades del cliente y de la inversión que tenga pensado realizar.

Elementos que conforman una instalación

Vamos a pasar ahora un tema muy importante que debes conocer que son los elementos que conforman una instalación fotovoltaica.

En este sentido, tal y como te comentaba anteriormente, podemos encontrarnos con una instalación conectada a la red o aislada, lo que significa que, dependiendo de cada caso, vamos a tener una configuración distinta.

Lo que vamos a hacer es enumerar los cuatro principales elementos que podemos encontrar en una instalación fotovoltaica, de manera que si se trata de una instalación conectada a la red, lo normal es que tan sólo tenga los paneles solares y el inversor, mientras que una instalación desconectada, incluirá también las baterías y el generador.

Paneles solares

Son los elementos que se encargan de captar la radiación solar y transformarla a energía continua.

Son necesarios tanto para instalaciones conectadas como desconectadas de la red eléctrica, y se pueden presentar con diferentes tipologías aunque podemos destacar los paneles fotovoltaicos monocristalinos y los paneles fotovoltaicos policristalinos:

  • Placas fotovoltaicas monocristalinas: están conformadas por piezas enteras de silicio.
  • Placas fotovoltaicas policristalinas: se diseñan con restos de silicio que se compactan y se les da forma.

Además del tipo de panel fotovoltaico, también hay que tener en cuenta otros aspectos como su tecnología, su voltaje y su potencia.

En cuanto a tecnología, podemos encontrar desde los módulos bifaciales y las células PERC, hasta tecnologías específicas de algunos fabricantes.

El voltaje puede ser de 12 V o 24 V, y en cuanto a potencia, tenemos paneles desde menos de 30 W para paneles solares flexibles y portátiles pequeños, hasta modelos de más de 500 W.

Los paneles suelen tener una garantía de producción de al menos el 80% durante 25 años e incluso más tiempo.

Inversor, regulador y cargador

El inversor es el aparato que se encarga de convertir la energía continua procedente de los paneles solares en energía alterna, la cual es la que consumimos en nuestros hogares.

Todas las instalaciones fotovoltaicas necesitan un inversor, en el cual también podremos realizar la configuración del sistema así como incluyen sistemas de protección y seguridad tanto para el usuario como para la propia instalación, de manera que si se produce alguna anomalía, pueden incluso llegar a interrumpir el funcionamiento del sistema para evitar accidentes.

La diferencia entre una instalación conectada a la red y una aislada es que en el caso de la primera, utilizamos tan sólo el inversor, mientras que para la segunda, utilizaremos inversor, regulador y cargador.

El cargador es el que se encarga de gestionar la carga de las baterías, mientras que el regulador es un sistema que también se centra en la carga de baterías pero su cometido es el de regular este proceso para garantizar la seguridad.

Su garantía es de entre 5 y 10 años, con una vida útil mayor.

Baterías

Es el lugar donde vamos a almacenar la energía eléctrica que hayamos producido en exceso durante el día para utilizarla por la noche o en momentos de baja productividad.

En el mercado podemos encontrar diferentes tipos de baterías fotovoltaicas que son:

  • Batería de plomo.
  • Batería AGM.
  • Batería GEL.
  • Baterías estacionarias.
  • Baterías de litio.

Dependiendo de la tecnología utilizada, estas baterías pueden tener una vida útil que va desde los tres o cuatro años hasta incluso más de 15 años como ocurre con las baterías de litio.

Tal y como puedes imaginar, su precio va a depender en buena medida de su durabilidad, pero lo cierto es que, si puedes hacer una mayor inversión ahora, en base a mi experiencia, es algo que te va a resultar rentable.

Generador eléctrico

Está claro que colocar un generador eléctrico no es necesario en una instalación fotovoltaica conectada a la red eléctrica, ya que en el momento en el que no producimos, obtenemos la energía de la propia red.

Sin embargo, se trata de un elemento muy recomendable para las instalaciones aisladas, es decir, aquellas que están desconectadas de la red eléctrica, ya que si por cualquier razón nos encontramos con un consumo mayor al habitual debido a un aumento puntual de la demanda de energía o, incluso, a una sucesión de varios días con una productividad baja, contar con el generador eléctrico es la garantía para saber que en ningún momento nos vamos a quedar sin electricidad.

El generador eléctrico nos va a permitir destinar la electricidad que produce a consumos o a su almacenamiento en las baterías, y en la actualidad existen modelos avanzados que están diseñados para ponerse en marcha de manera automática cuando la capacidad de las baterías desciende de un porcentaje determinado que hayamos configurado.

De igual manera, su funcionamiento se interrumpirá en el instante en el que las baterías hayan alcanzado un almacenamiento preconfigurado, con lo cual, no tenemos que calentarnos la cabeza y podemos disfrutar de energía eléctrica sin miedo.

Cuánto cuesta una instalación fotovoltaica

Tal y como podrás imaginar, para poder calcular cuanto cuesta poner placas solares, es importante tener en cuenta diferentes factores entre los que podemos destacar:

  • Ubicación de la instalación: dependiendo del lugar donde vayas a realizar la instalación, la eficiencia puede variar.
  • Tipo de instalación: las instalaciones conectadas a la red eléctrica tan sólo requieren de paneles solares e inversor, por lo que serán más baratas que si buscamos una solución que nos permita producir toda la energía que necesitamos.
  • Necesidades energéticas: dependiendo de nuestro consumo, deberemos configurar un equipo fotovoltaico diferente.
  • Potencia de la instalación: además de considerar el consumo, es posible que nos interese realizar una instalación más potente pensando en el futuro y en las nuevas necesidades de consumo que podamos tener.
  • Calidad de los componentes: otro aspecto a tener en cuenta es la calidad de cada uno de los elementos que conforman la instalación fotovoltaica, ya que en el mercado podemos encontrar tanto productos de primera calidad como componentes baratos que pueden darnos problemas en un plazo corto de tiempo o no cumplir con lo que promete el fabricante.

También es importante tener en cuenta otros aspectos esenciales como son las ayudas, y en este sentido vas a poder encontrar diferentes opciones como son:

  • Ayudas Next Generation europeas.
  • Bonificación en el ICIO.
  • Bonificación en el IBI.
  • Deducciones en el IRPF.
  • Otras ayudas y subvenciones de organismos públicos.

Esto seguramente no te ha ayudado a hacer tus números, pero ten en cuenta que en realidad es muy complicado poder hacer una valoración acerca de cuánto cuesta una instalación fotovoltaica, y para que te hagas una idea, para una vivienda unifamiliar, podríamos hablar de entre 3000 € y 8000 € una vez que nos hemos beneficiado de las ayudas, y a partir de ahí, por supuesto vas a poder gastar todo lo que quieras, pero recuerda que lo ideal es contratar a un profesional que se encargue de redimensionar tu instalación, ya que esto te va a permitir ahorrar mucho dinero a la vez que tendrás la seguridad de que podrás disfrutar de una producción de energía suficiente para abastecer tu hogar o empresa sin ningún problema.

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