Los 13 tipos de accidentes en el hogar y cómo prevenirlos – Todos los peligros que corres en casa

4.4/5 - (9 votos)

Los accidentes en el hogar han aumentado considerablemente en los últimos años, de manera que es muy importante conocer los principales riesgos en el hogar para poder evitarlos.

Aumenta el número de accidentes en el hogar

En los últimos años se ha observado un importante repunte en los accidentes en casa, hasta el punto que las estadísticas realizadas por la OMS (Organización Mundial de la Salud) demuestran que hemos pasado de registrar menos del 70 % de accidentes en el hogar de hace algunos años hasta llegar a superar el 80 % en el pasado año 2021.

Esto significa que el hogar es un lugar que, aunque nos transmite una gran seguridad, puede llegar a ser muy peligroso si no se tienen en cuenta los riesgos que corremos en su interior.

Es importante tener en cuenta que este aumento de casos se debe a que en los últimos años, en España nos hemos vuelto algo más caseros, muy especialmente por la combinación de crisis económica que nos lleva a ser más prudentes, y por el coronavirus que nos ha impedido seguir manteniendo nuestro ritmo de vida anterior, y es que incluso hemos pasado de visitar el supermercado, el herbolario y las tiendas en general, a optar por comprar en un herbolario online barato, supermercados online y otros servicios que satisfacen nuestras necesidades directamente en casa, sin tener que salir.

De esta manera, al pasar más tiempo en casa, es normal que también sea más fácil que los accidentes se produzcan en su interior.

Las zonas que contemplan la mayoría de accidentes en el hogar

Tal y como demuestran los estudios, las dos estancias más peligrosas del hogar son la cocina y el baño, junto con el garaje-taller, aunque este segundo tiene menor incidencia debido a que no está presente en todos los hogares.

La razón se debe a que son los lugares donde se utiliza el agua con frecuencia, se producen más resbalones, se acumula humedad, utilizamos aparatos de mano que pueden entrar accidentalmente en contacto con el agua, hay herramientas punzantes y cortantes, productos químicos,  utilizamos fuego o aparatos que se calientan a temperaturas elevadas, etc.

Por ello, es necesario extremar las precauciones cuando estemos realizando las tareas habituales en su interior.

Principales tipos de accidentes en el hogar que debes contemplar

Para poder prevenir los accidentes en casa, es muy importante analizar bien los principales riesgos que corremos en su interior:

Alergias y alimentación

En casa tenemos todo tipo de alimentos y productos para disfrutar de una vida saludable y agradable, como pueden ser frutas, verduras, carnes, lácteos, pescados, cereales, legumbres, complementos naturales como Colestia, etc.

Aunque a priori, estos alimentos  son buenos para la salud y nos aportan todo lo que nuestro organismo necesita, hay algunas personas que pueden ser sensibles a algunos de ellos, de manera que si los ingieren o, incluso, con tan sólo entrar en contacto con ellos, puede desembocar una reacción alérgica.

Por otra parte, también nos podemos despistar en alguna ocasión y consumir alimentos que estén caducados o en mal estado, lo que puede suponer un problema para nuestro sistema digestivo.

Consejos para prevenir los problemas de alergias y alimentación en el hogar:

  • Comprueba regularmente la fecha de caducidad de los alimentos.
  • Rota los alimentos para evitar que caduquen.
  • Si hay alguien alérgico en casa, pon los alimentos que le puedan producir una reacción lejos de su alcance o evita comprarlos.
  • En el caso de notar problemas alérgicos o estomacales, aunque sean breves y poco pronunciados, es importante acudir a un médico para detectar su origen, evitando así que el problema llegue a desarrollarse más.

Caídas al mismo y distinto nivel

Las caídas se pueden producir en el momento menos pensado, y pueden ser al mismo o a distinto nivel.

  • Caídas al mismo nivel: son las caídas que se producen sobre la misma superficie en la que nos encontramos, por ejemplo, si tropezamos con un juguete que ha dejado el niño en el suelo, con la alfombra, etc.
  • Caídas a distinto nivel: son las caídas que se producen de un nivel a otro, como por ejemplo cuando nos caemos por las escaleras, caemos por un balcón o ventana, etc.

En ambos casos y dependiendo de las características de la caída, el riesgo es evidente, pero sobre todo es muy importante evitar las caídas a distinto nivel, ya que de ambas, son las que registran mayores lesiones y peores pronósticos.

Si no quieres sufrir uno de estos accidentes y tener que aliviar el dolor con calmantes o con productos naturales como el Colamag, esto es lo que debes tener en cuenta para prevenir las caídas al mismo y distinto nivel en el hogar.

Consejos para prevenir las caídas al mismo nivel en el hogar:

  • Hay que mantener la casa siempre bien ordenada, sin objetos que nos puedan hacer resbalar o que sean más bajos que nuestra rodilla y que puedan hacernos tropezar.
  • Evita el agua en el suelo. Cuando friegues, pon algo que impida el acceso a la estancia hasta que se haya secado por completo.
  • Si se derrama algo, sécalo lo antes posible.
  • Ten mucho cuidado con las alfombras y asegúrate de que están firmes en el suelo y no se resbalan.
  • En el baño utiliza siempre alfombrillas antideslizantes.
  • Evita que la humedad se acumule, especialmente en el baño y la cocina. Para ello, ventila bien y con regularidad.
  • Garantiza la iluminación de todas las estancias.

Consejos para prevenir las caídas a distinto nivel en el hogar:

  • Si tienes que subirte a algo, por ejemplo para cambiar una bombilla, utiliza siempre una escalera en lugar de sillas u otros elementos.
  • Las redes y las rejas te pueden ayudar a prevenir los accidentes en los balcones y ventanas. Especialmente interesante para las casas con niños y/o mascotas.
  • Si tienes escaleras en casa, pon pequeñas puertas en su parte alta que impidan que los niños o un despiste pueda acabar en accidente.
  • Asegúrate de que tu vivienda cumple con las exigencias a nivel de Normativa para la seguridad y salud de sus ocupantes, con el espacio adecuado entre barrotes, ventanas a la altura indicada, rejas y barandillas con las medidas correctas, etc.

Golpes

Los golpes también suponen un riesgo importante, ya que aunque la mayoría de ellos suele ser de poca importancia, un golpe mal dado puede suponer una lesión incluso de gravedad.

Cualquiera nos podemos dar un golpe en casa de la forma menos esperada, ya sea por un saliente en la obra de casa, ese mueble que no está muy bien ahí, la puerta que se cierra de un portazo justo cuando vamos a pasar…

Como anécdota, el otro día fui a visitar a uno de mis tíos, el cual es muy dado a los productos naturales para tener una buena salud.

El caso es que guarda los productos de herbolario para bajar el colesterol en un pequeño armario que tiene colocado a la entrada de la cocina, justo al lado de la puerta.

Pues bien, os diré sin miedo a equivocarme, que no ha habido ni una sola vez que haya ido a visitarlo que no me haya dado un coscorrón contra ese armario.

Está justo en la entrada, pero no se ve al acceder a la cocina, y como a la derecha tiene otro mueble que impide que la puerta se abra del todo, uno automáticamente va hacia el mueble, y ¡pum!, chichón que te crio.

Aquí os dejamos algunos consejos que os ayudarán a prevenir los golpes en el hogar:

  • Instala soportes en las puertas para evitar que se abran y cierren accidentalmente.
  • Coloca bien los muebles, manteniendo el margen necesario con las entradas y salidas, y garantizando una adecuada altura.
  • Evita colocar en el suelo muebles bajos que pueden no ser vistos en un momento dado.
  • Comprueba que no hay salientes (de obra, muebles, etc.) que puedan suponer un riesgo a tu paso.

Intoxicaciones y envenenamiento

Existen muchas razones por las que nos podemos intoxicar o envenenar en casa, ya sea por consumir un alimento en mal estado, por ingerir medicamentos sin control médico, inhalar productos de limpieza, consumir más alcohol del debido, etc.

Qué debes tener en cuenta para prevenir las intoxicaciones y envenenamiento en el hogar:

  • Guarda los medicamentos fuera del alcance de los niños y de cualquier persona que pueda visitar tu hogar. Guárdalos siempre con llave.
  • Comprueba la fecha de caducidad de los alimentos.
  • Rota los alimentos para evitar que caduquen.
  • Asegúrate del buen estado de los alimentos antes de consumirlos.
  • Mantén los productos químicos y de limpieza fuera del alcance de los niños y de usos indebidos.
  • Consulta a tu médico o farmacéutico siempre antes de tomar un medicamento. Nunca te automediques, ni tomes dosis superiores a las indicadas por el profesional. Esto es especialmente importante si tienes patologías o estás consumiendo otros medicamentos.
  • Nunca pongas productos tóxicos cerca de los alimentos.
  • Mantén la higiene en especial en aquellos sitios donde guardas alimentos sin protección (frutas y verduras, etc.). No sólo limpies, asegúrate de que también desinfectas.
  • Asegúrate de que todos los alimentos, químicos y productos que puedan suponer un riesgo de intoxicación y/o envenenamiento, están perfectamente etiquetados o en su envase original.

Quemaduras

Una sartén con aceite hirviendo, un chispazo de un interruptor, una sobrecarga en un enchufe, una olla con agua hirviendo, una plancha para el pelo, una estufa, un horno muy caliente, la plancha de la ropa, cocinar sin utilizar tapaderas, etc.

Son tantos los riesgos de sufrir una quemadura, que es importante tenerlos en cuenta y evitar exponernos a ellos.

Para prevenir las quemaduras en el hogar, te recomendamos que tengas en cuenta lo siguiente:

  • Coloca las estufas en lugares en los que se reduzca el riesgo de contacto.
  • Cuando cocines, utiliza siempre que sea posible tapaderas.
  • No dejes los mangos de las sartenes y ollas que estén al fuego en zonas donde se pueda tropezar uno y volcarlas.
  • Cuando utilices electrodomésticos que emiten calor, asegúrate de que lo haces en base a las condiciones de seguridad del fabricante.
  • Si utilizas el horno, ponte guantes siempre que tengas que introducir las manos en su interior.
  • Asegúrate de que la instalación eléctrica de tu casa está en perfectas condiciones y utiliza sistemas de seguridad eficientes.
  • Cuando estés planchando ropa, pon la plancha en el lugar de la mesa indicado para ello.
  • Si estás cocinando, evita que haya gente cerca de la cocina, muy especialmente niños.
  • Mantén los productos y elementos inflamables fuera del alcance de los niños.
  • Protege los productos y elementos inflamables de las altas temperaturas y del fuego directo.
  • No coloques elementos inflamables cerca de estufas, enchufes o fuentes de calor o fuego.

Incendios

Los incendios son uno de los accidentes más temidos por la gran mayoría, y es que, cuando se declara, conseguir pararlo es algo muy complicado, pudiendo incluso hacernos perder nuestra vivienda y hacer que los vecinos corran el mismo riesgo.

Además, el incendio en sí supone diferentes riesgos como son:

  • Fuego que causa quemaduras.
  • Humo que causa asfixia.
  • Derrumbamientos que causan caídas a diferente nivel.
  • Desprendimientos que pueden provocar golpes.

Qué debes hacer para prevenir los incendios en el hogar:

  • No sobrecargues los enchufes, y menos todavía los alargadores, ladrones y regletas.
  • No fumes cerca de zonas que sean inflamables como la cama, cerca de las cortinas, etc.
  • Coloca alarmas antiincendios, de manera que puedas detectar su presencia con la máxima antelación.
  • Ten extintores a mano dentro de casa. Los extintores se deben colocar de dentro a fuera, es decir, siempre en las zonas en las que no tendrías salida en el caso de que te quedases atrapado. Recuerda que los extintores están más pensados para que puedas escapar de la casa que como sistema para apagar el fuego por completo, ya que tan sólo sirven para apagar fuegos que acaban de desarrollarse y son pequeños.
  • Asegúrate de que tu instalación eléctrica está actualizada.
  • No coloques artículos o productos inflamables cerca de entornos donde haya altas temperaturas o fuego.
  • Las estufas deben estar siempre alejadas de elementos inflamables.
  • Asegúrate de que los encendedores y cerillas están fuera del alcance de los niños.
  • Si observas que un electrodoméstico o aparato funciona mal, pega chispazos, huele a quemado o similares, desconéctalo rápidamente y no lo vuelvas a enchufar.
  • Presta especial atención a los aceites en la cocina. Evita almacenarlos en lugares cerca de fuentes de ignición.
  • No permitas que se acumule el aceite en las paredes y muebles de tu cocina, ya que en caso de incendio, se propagará muy rápidamente. Utiliza el extractor siempre que cocines, y limpia sus filtros con regularidad.
  • Guarda los productos de limpieza, químicos y aerosoles en un lugar seguro, fresco y apartado de fuentes de calor y de fuentes inflamables.
  • No dejes estufas o fuegos (por ejemplo el de la cocina) encendidos sin supervisión.
  • Nunca dejes velas encendidas sin estar pendiente de ellas.
  • Si estás planchando ropa, deja la plancha en el lugar ubicado para ello en la mesa de planchado, y nunca sobre prendas u elementos inflamables.
  • Realiza revisiones periódicas de la instalación de gas.
  • Identifica bien los productos inflamables con etiquetas o con su envoltorio original.
  • Guarda los productos inflamables a buen recaudo, lejos del alcance de los niños.
  • Las estufas de gas deben presentar una llama con la mayoría de color azul. Es normal que se observe algo de color naranja, pero si este naranja predomina, quiere decir que no se está realizando bien la combustión y hay que repararla (riesgo de incendio y de gases muy perjudiciales).
  • Si compras una cocina de gas para cocinar, asegúrate que cuenta con sistema de interrupción del suministro de gas en caso de que se apague la llama.
  • Mucho cuidado cuando quemes rastrojos (recuerda que es una práctica por lo general prohibida) o hagas barbacoas. Estate siempre pendiente del fuego.
  • Si una sartén comienza a arder (con aceite), nunca utilices agua para apagarla ya que sólo conseguirás que el fuego se extienda más. Usa un extintor y, en caso de no disponer de uno, utiliza tapas o trapos húmedos.
  • Nunca dejes nada al fuego si no estás pendiente de ello. Muy especialmente si es una sartén con aceite.
  • Cuando cocines, utiliza ropa sin mangas o con las mismas ajustadas. Nunca mangas anchas.
  • En caso de que huelas a gas, desconecta el sistema lo más rápidamente posible y ventila bien toda la casa.

Explosiones

Existen diferentes razones por las que se pueden producir explosiones dentro del hogar.

Una de las principales es debido a una mala instalación de los sistemas de gas.

Eso sí, es importante que nos quitemos de la cabeza aquello de que las bombonas de gas (butano o propano) explotan.

Lo que ocurre realmente es que, para que pueda ser rentable, el gas se comprime pasándolo a líquido, de manera que dentro de una bombona se pueden introducir varios kilogramos, cosa que en estado gaseoso sería imposible.

Esto hace que la parte de abajo de la bombona contenga gas en estado líquido (cuando la agitas, oyes cómo se mueve), mientras que en la parte superior, se encuentra en estado gaseoso.

Conforme vamos consumiendo el gas superior, la parte líquida va pasando a gaseosa, así hasta que se termina la bombona.

En resumidas cuentas, lo que ocurre es que en la bombona hay mucho más gas del que puede caber en su interior en estado gaseoso, de manera que ¿qué pasaría si una bombona se calienta y se descomprime el gas rápidamente sin dar tiempo a consumirlo? Pues simple y llanamente, cuenta con un sistema de seguridad que hace que el gas salga por su boquilla, evitando así la expansión en su interior.

De hecho, la única forma de estar seguro de que vacías por completo una bombona de butano es echándola al fuego (no lo hagáis en casa, ya que gas con fuego sin tener conocimientos, puede ser realmente peligroso).

Decíamos que el gas en estado gaseoso ocupa más espacio del que ocupa la bombona, pero es que también ocupa más espacio que el de una habitación pequeña o que un mueble en los que se suele guardar, de manera que si la estancia no está suficientemente ventilada, si por cualquier razón el gas comienza a salir por la válvula y no tiene por dónde escapar, acaba presionando las paredes de la habitación en la que se encuentra hasta que las hace reventar.

De hecho, seguro que nunca habéis visto una bombona naranja de las tradicionales rota, y es que prácticamente no hay ninguna que haya llegado a romper (existen algunos casos por defecto en la válvula de seguridad o por el deterioro de la bombona, pero es poco habitual ya que cada vez que se rellena, se comprueba que todo esté en perfectas condiciones.

Sin embargo, el gas no es el único responsable de las explosiones en el hogar, de manera que os indicamos un listado de los riesgos más frecuentes:

  • Pérdidas de gas.
  • Ignición rápida de líquidos o gases inflamables.
  • Sobrecarga en una instalación eléctrica.
  • Malas condiciones en las instalaciones eléctricas.
  • Aparatos eléctricos con una conexión en mal estado.

Esto es lo que tienes que tener presente para prevenir las explosiones en el hogar:

  • Realiza periódicamente revisiones en las instalaciones de gas.
  • Si en algún momento hueles a gas, apaga la instalación lo antes posible y ventila la casa.
  • Nunca busques fugas de gas en instalaciones utilizando un mechero, ya que el fuego puede revertir hacia el interior y provocar la explosión.
  • Si utilizas bombonas de butano o propano, lo ideal es que estas se encuentren fuera de la casa (por ejemplo, en el balcón). Si vives en una zona fría, recuerda que el gas butano se congela a 0º C, mientras que el propano tiene su punto de congelación a -44º C.
  • Además de cambiar la goma en las instalaciones de butano o propano sencillas, también debes renovar la válvula kosangas o regulador si observas que tiene algún defecto, ha recibido un golpe, no cierra bien, etc.
  • Cualquier electrodoméstico que compres que funcione a gas (estufa, cocina, etc.), deberá contar con un sistema de seguridad que interrumpa la salida del gas en el caso de que la llama se apague (por ejemplo, por el viento).
  • Es importante que compruebes regularmente el estado de tu instalación eléctrica, y en caso de ser vieja o utilizar secciones de cable inferiores a las recomendadas, proceder a sustituirlas.
  • Si observas que algún aparato eléctrico huele a quemado, hace ruidos raros o emite chispazos, repáralo o deshazte de él, pero no lo vuelvas a enchufar.
  • En el caso de que almacenes productos inflamables en casa, deberás hacerlo cumpliendo con la Normativa. Si son cantidades pequeñas, en ese caso no hay obligaciones a este respecto, pero almacénalos cumpliendo con las recomendaciones de seguridad para garantizar que no se va a producir un accidente.
  • Los materiales inflamables deberán estar siempre alejados de fuentes de calor y fuentes de ignición (mucho cuidado en los garajes).
  • Si se derraman productos inflamables, proceder rápidamente a su limpieza, ya que una pequeña chispa puede desencadenar un incendio e incluso la explosión de los productos inflamables almacenados.
  • Colocar siempre extintores en las zonas donde se almacenen productos inflamables.
  • No conectes demasiadas cosas a un mismo enchufe, evita sobrecargarlos.
  • Nunca utilices combustibles o productos inflamables en zonas no ventiladas.
  • Ten mucho cuidado con los aerosoles y los productos inflamables guardados en envases a presión. Deberán estar en un lugar lo más fresco posible, y lejos de fuentes de calor o fuego.

Electrocución

Los peligros por electrocución están siempre relacionados con la electricidad, ya sea por contacto directo o a través de un elemento conductor como un metal, el agua, etc.

Cuando la instalación eléctrica está realizada correctamente, no presenta errores, dispone de sistemas de seguridad y cumple con la Normativa, el riesgo de electrocución se reduce de manera sustancial.

Sin embargo, incluso con instalaciones en perfectas condiciones, seguimos estando expuestos a la electrocución en casa, por ejemplo, por un electrodoméstico o aparato en mal estado, por el contacto de un aparato eléctrico con el agua, etc.

Para prevenir la electrocución en el hogar, es importante que tengas presente lo siguiente:

  • Asegúrate de que tu instalación eléctrica está en perfectas condiciones y los sistemas de seguridad funcionan adecuadamente.
  • Si observas que algún aparato o electrodoméstico huele mal, se calienta más de lo normal, echa chispas, humo o hace ruidos raros, desconéctalo de inmediato sin tocar el aparato.
  • No utilices aparatos eléctricos cerca de fuentes de agua. Mucho cuidado con el secador, radio y otros electrodomésticos que utilizamos habitualmente en el baño (no son compatibles con lavabos y bañeras llenos de agua).

Atragantamiento

El atragantamiento se produce por la obstrucción parcial de las vías respiratorias, dando lugar a dolor en la garganta, tos, ruido al respirar, dificultad para hablar, etc.

Normalmente, el atragantamiento se resuelve por sí mismo gracias al normal funcionamiento de defensa de los músculos de las vías respiratorias, aunque en algunas ocasiones puede llevar a un estado de pérdida de consciencia debido a que se llega a producir la asfixia.

El atragantamiento se produce fundamentalmente por la ingesta de alimentos o bebidas de forma errónea, pasando parte de ellos a las vías respiratorias.

Para prevenir el atragantamiento en el hogar, debes tener presente lo siguiente:

  • Permanezca siempre al lado de su hijo mientras esté comiendo.
  • Enséñele a no hablar con la boca llena.
  • Los trozos de comida que introduzcamos en nuestra boca, deben ser pequeños.
  • Hay que comer despacio, sin prisa.

Asfixia

La asfixia se produce cuando algún cuerpo extraño accede a las vías respiratorias y las obstruye de forma completa (es importante diferenciar atragantamiento y asfixia).

Generalmente ocurre por alimentos que ingerimos incorrectamente, o incluso por introducirnos objetos en la boca o la nariz, por aspirar productos tóxicos, etc…

Esto es especialmente habitual en los niños pequeños.

Si quieres prevenir la asfixia en el hogar, podrás reducir los riesgos teniendo en cuenta estos consejos:

  • Permanece al lado de los niños cuando estén comiendo.
  • No hables con la boca llena.
  • Come trozos pequeños de comida.
  • Mantén los productos tóxicos alejados del alcance de los niños.
  • Nunca hagas mezclas de productos químicos (por ejemplo lejía con salfumán) si no sabes muy bien lo que estás haciendo.
  • Si tienes piscina, nunca huelas las pastillas de cloro. Ponte una mascarilla cuando operes con ellas.
  • Evita que tus pequeños jueguen con objetos pequeños.
  • Acostumbra a tus hijos a que no se metan cosas en la boca.
  • Loos adultos que tienen la costumbre de meterse cosas en la boca, tampoco deben hacerlo.
  • Evita colocar joyas a los niños.
  • Los juguetes blandos y las almohadas excesivamente blandas pueden ser peligrosas para los bebés.
  • No deje los cordones de las cortinas sueltos.

Ahogo

El ahogo generalmente se va a producir por la imposibilidad de salir de un entorno lleno de agua como puede ser la piscina o la bañera.

Hay que prestar especial atención a los niños, pero incluso las personas que saben nadar, se pueden ver comprometidos por cualquier razón y acabar sufriendo un accidente, por lo que siempre que haya entornos con agua que puedan provocar el ahogo, deberemos estar más pendientes.

Para poder prevenir el ahogo en el hogar, ten presente estas recomendaciones:

  • Nunca dejemos solos a los niños en la bañera.
  • Cuando nademos en la piscina, es recomendable que siempre haya alguien cerca por si se produce algún problema (desmayo, vómitos, calambres, etc.).

Pinzamientos

Los pinzamientos se producen cuando una parte de nuestro cuerpo se pellizca por efecto de algún elemento de nuestro entorno.

En el hogar, el más habitual es cuando nos pillamos una mano o brazo con una puerta o ventana.

Para prevenir los pinzamientos en el hogar, te recomendamos tener presentes los siguientes consejos:

  • Coloca sistemas de sujeción en las puertas que eviten que se abran o cierren sin aviso.
  • Cuando cierres ventanas o puertas, presta atención para evitar pillarte.
  • No dejes que los pequeños de la casa puedan abrir y cerrar ventanas y puertas.

Cortes, pinchazos y heridas

Los cortes, pinchazos y heridas están a la orden del día dentro de casa, ya sea por utilizar utensilios de cocina, artículos de aseo, o incluso al combinarse con otros accidentes como caídas, golpes, quemaduras, etc.

Para poder prevenir las heridas en el hogar, es muy importante que tengas en cuenta:

  • Instala retenedores o topes en las puertas, muy especialmente las que tengan elementos de vidrio o cristal, evitando así que cierren inesperadamente y se rompan.
  • Guarda bien ordenados y accesibles los utensilios de cocina como cuchillos, tenedores, etc.
  • Asegúrate de que todos los utensilios de cocina peligrosos están fuera del alcance de los niños.
  • Guarda las tijeras fuera del alcance de los niños.
  • Deshazte de los vasos y vajilla que estén rotos o presenten alguna pequeña fractura.
  • Recuerda que los artículos de aseo cortantes o pinzantes deberán estar fuera del alcance de los niños.
  • Ten mucho cuidado cuando utilices artículos que puedan producir heridas, cortes o pinchazos.
  • Recuerda que la caja de la costura puede ser peligrosa para los más pequeños de la casa.
  • Si tienes caja de costura, ordénala de tal manera que puedas encontrar todas las cosas sin meter en su interior la mano a la aventura.
  • Lleva especial cuidado cuando utilices herramientas que puedan ser peligrosas como amoladoras, sierras, tijeras de podar, motosierras, etc.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.