Mi proyecto de autosuficiencia – Una vida en el campo

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Desde muy joven, siempre me ha atraído la vida en el campo, y es que, pese haberme criado en la ciudad, siempre he echado de menos mantener el contacto directo con la naturaleza, razón por la cual decidí comenzar mi proyecto de autosuficiencia que os voy a ir contando y explicando para todos aquellos que estéis pensando ponernos en marcha, o simplemente queráis aprender cosas interesantes o tengáis algo que enseñarme.

Mi proyecto de autosuficiencia - Una vida en el campo

La idea de comenzar un proyecto de autosuficiencia

No recuerdo la edad con la que comenzó a atraerme la idea de comenzar un proyecto de autosuficiencia, pero sí sé que fue a una temprana edad, y es que, además del contacto con la naturaleza, desde joven me ha atraído la idea de poder crear un entorno con el que satisfacer todas mis necesidades sin tener que buscar recursos externos o que estos sean los mínimos.

En un primer momento lo tomaba como un proyecto con el que entretenerme, buscan información, realizar diseños y en definitiva pasar las horas imaginando cómo sería este sitio perfecto.

Sin embargo, con el paso de los años, me di cuenta de que si realmente era lo que quería, valía la pena ponerme en marcha.

Un terreno, una ilusión y muchos muros por derribar

Desde el primer momento en el que me puse a buscar un terreno, lo que tenía claro es que no quería salir de mi comunidad autónoma, y aunque aquí el agua es un problema por su escasez, me dediqué a buscar históricos a través de los cuales poder encontrar la zona con una mayor pluviometría, y realicé los cálculos oportunos que me permitían averiguar cuánta superficie necesitaba para poder recoger suficiente agua como para abastecer tanto a los animales, como a los árboles y plantas que necesitase incorporar a este proyecto de autosuficiencia.

Más adelante iremos hablando sobre todos estos cálculos, ya que en un primer momento eran aproximaciones, pero no quiero crear demasiado lío a este respecto, por lo que prefiero ir relatando todos los detalles tal cual están siendo en la práctica, algo que ya sabéis que en estos casos difiere bastante de los cálculos teóricos.

El caso es que finalmente me decanté por una zona donde las lluvias me iban a permitir sacar adelante el proyecto, pese a que se puedan suceder años de escasez que tendré que ir equilibrando con un sistema de riego eficiente y con una buena gestión del agua.

Curiosamente, el terreno que elegí finalmente fue uno recomendado por un buen amigo de la infancia, y dado que tenía un buen precio y cumplía con las características que buscaba, no le di muchas vueltas y finalmente lo compre.

En total dispongo de algo más de 20.600 m², más que suficiente para poder desarrollar este proyecto de autosuficiencia.

La puesta en marcha del proyecto de autosuficiencia… primeros pasos de un largo camino

Los inicios siempre son muy complicados, y al gasto de la compra del terreno había que sumar la necesidad de buscar o construir algún pequeño refugio para poder ir dando los primeros pasos.

Tengo que comentar que el terreno se encuentra a más de 140 km del lugar donde vivía, por lo que necesitaba un sitio donde quedarme para poder empezar.

Buscando una casita para poder empezar

Lo cierto es que estuve barajando decenas y decenas de ideas, incluyendo la posibilidad de comprar simplemente una pequeña casa de campaña para alojarme en ella mientras iba construyendo una casa de pequeñas dimensiones y con los servicios necesarios.

Sin embargo, dio la casualidad de que otro buen amigo encontró una casa prefabricada de segunda mano a muy buen precio, de manera que con una pequeña inversión extra y unos arreglos, podría tener un espacio de 18 m² con todo lo que necesitaba.

Lo cierto es que las casas prefabricadas pequeñas son muy prácticas porque, si lo mantienes todo bien organizado, al final el espacio se puede aprovechar muy bien, se climatizan fácilmente y en general tienes un consumo más bajo.

Se trata de una vivienda del tipo casas prefabricadas, pero no casas de madera modernas ni casas prefabricadas de hormigón, sino que es algo similar a lo que vendría a ser una caravana pero que evidentemente no se puede llevar rodando por la carretera por sus dimensiones y peso, por lo que debe ser trasladada con una grúa.

Aquí cargando la casita en la grúa para llevarla al terreno:

Una vez colocada en el terreno:

Y cómo no, había que celebrarlo, así que agujerito en el suelo, unas piedras, unas ramitas, troncos y a rellenar el gaznate:

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¡¡¡Cuidado, que se quema!!!

En esta zona nos encontramos a unos 1300 msnm, y como curiosidad, cuesta más encender el fuego, pero después parece que es más potente, por lo que en esta primera barbacoa tuvimos que estar muy atentos.

Está casa cuenta con una pared en cuyo exterior encontramos aluminio, en el interior una capa de madera y entre ambas caras un aislante de poliuretano, lo cual permite un aislamiento fantástico durante el invierno, y de hecho, aquí hemos llegado a tener temperaturas de -8 °C y dentro no recuerdo que haya bajado de los 7 °C durante la noche, así que con una pequeña estufa de gas y con muy poco gasto hemos tenido la casa siempre calentita.

Lo cierto es que tuve que hacer bastantes cambios, ya que le puse un suelo nuevo, revestí parte de las paredes, revestí los techos e incluso hice unos muebles de obra y una instalación de fontanería completamente nueva, para la cual utilicé tubo multicapa.

Sin embargo, la llegada del COVID interrumpió el proceso, haciendo que perdiese un tiempo muy valioso que sería difícil recuperar, por lo que una vez que se levantó la cuarentena, alquilamos un furgón y nos mudamos a esta pequeña casita para poder empezar con el proyecto de autosuficiencia, aunque cabe decir que cuando lo hicimos, todavía no habíamos terminado de reformar la casita por completo.

Aquí os dejo unas fotos con los primeros vallados para entrar a vivir y tener una zona más protegida:

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Aquí estábamos poniendo malla electrosoldada en la parte superior, ya que es el lugar donde meteríamos a los animales al principio, puesto que no teníamos vallas suficientes para ponerlos más apartados, y como en esta zona hay muchos zorros y animales salvajes, también estábamos más tranquilos si ellos estaban cerca:

Mi proyecto de autosuficiencia - Una vida en el campo

De cualquier manera, el objetivo en estos momentos es el de construir la casa para tener un espacio suficiente para todas nuestras cosas y un taller donde empezar a trabajar.

Repartiendo el terreno para mi proyecto de autosuficiencia, una labor complicada

Incluso antes de comprar el terreno, estuve estudiando los diferentes repartos de espacio con el objetivo de determinar si sería el lugar ideal, de manera que he creado tantos proyectos de reparto que ya ni recuerdo la mitad de ellos.

Haciendo uso de Google Maps tomé las medidas de todo el perímetro:

Mi proyecto de autosuficiencia - Una vida en el campo

Saqué una captura del terreno y después lo pasé a escala y lo superpuse en AutoCAD para poder realizar los diferentes diseños:

En estos momentos no consigo encontrar ninguno de los diseños que preparé, pero tampoco importa demasiado, puesto que con el tiempo ha ido variando, por lo que más adelante os iré enseñando todos los detalles.

Objetivos: agricultura, ganadería, tecnología y mucho más

Tengo muchas esperanzas e ilusiones puestas en este proyecto, ya que en cierto modo es hacer realidad un sueño en el que llevo trabajando desde muy joven.

Quizás la pega es que me he puesto en marcha un poco tarde, pero también es cierto que la vida es la que manda, y hasta hace unos años, el trabajo no me permitía hacer algo así.

Sin embargo, a día de hoy trabajo a través de Internet, por lo que es la ocasión perfecta para poder dar forma a todo esto.

Seguramente no me queda suficiente vida como para hacer todo lo que tengo en mente, sobre todo porque lo quiero hacer con mis manos, pero lo que sí tengo claro es que, al menos, tengo la seguridad de tener por delante muchas cosas con las que disfrutar, mucho por aprender y muchas ilusiones que hacer realidad.

Cabe mencionar que el objetivo es crear un entorno que sea lo más autosuficiente posible, es decir, disponer de agricultura, ganadería e incluso también tengo pensado hacer más adelante un pequeño lago con ríos donde pondré algún tipo de pescado como la tilapia.

Son cosas que todavía están por desarrollar, aunque es cierto que tengo buena parte del trabajo ya hecha, pero en definitiva, la idea sería producir mis propias verduras, frutas, carne, huevos y pescado.

También iré desarrollando sistemas que permitan gestionar todo esto de la forma más sencilla y cómoda posible, y sobre todo también segura para los animales, de manera que los patos y ocas también tendrán sus lagos y ríos y todos estarán equipados con su motor y depuradora.

Cabe destacar que aquí no llega el tendido eléctrico, por lo que funciono con energía fotovoltaica, mientras que sí he podido hacer instalación de agua potable porque es algo necesario para poder empezar y bueno, la idea es hacer un proyecto de autosuficiencia, no morir en el intento.

De cualquier manera, más adelante iré incorporando otros sistemas como calefacción mediante tubo de alto vacío, todos los motores y equipos se alimentarán con energía fotovoltaica, incorporaré calefacción en los invernaderos y en los gallineros probablemente con polipropileno, también quiero instalar un biodigestor para fabricar gas y fertilizante, produciremos nuestro propio compost, recogeremos agua para satisfacer las necesidades hídricas de forma autosuficiente y, en definitiva, poco a poco os iré contando todos los proyectos que desarrollamos y explicando los pasos que vamos dando para ello.

Por qué compartir mi proyecto de autosuficiencia con todos vosotros

Es posible que alguno de vosotros se esté preguntando las razones por las que estoy compartiendo este proyecto de autosuficiencia con gente a la que ni conozco.

Lo cierto es que pienso que puede ser una experiencia positiva tanto para mí como para otras personas, ya que he conocido a algunos que también quieren comenzar con algo similar, mientras que otros pueden disfrutar porque les interesen estas cosas, y por supuesto, a todos los que tengáis conocimientos acerca de todo lo que vayamos haciendo, si lo podéis compartir conmigo y así ayudarme a tomar las mejores decisiones, desde luego os estaré muy agradecido.

También quiero mencionar que esto lo tengo que hacer poco a poco, ya que el optar por trabajar a través de Internet para poder poner en marcha este proyecto es algo que ha mermado bastante el bolsillo, por lo que muchas veces veréis que intentamos reciclar y aprovechar las cosas al máximo para reducir gastos y como complemento al proyecto.

De igual manera, todo lo voy a hacer con mis manos, y con la inestimable ayuda de mi pareja y de mi padre que siempre que puede se acerca por aquí para echarme una mano, pero aún así, todo va a requerir su buen tiempo, pero siempre tendré la ilusión y el orgullo de saber que todo esto lo hemos hecho entre los tres.

Y como os decía antes, no sé hasta dónde llegare, pero lo que sí tengo claro es que voy a disfrutar mucho trabajando en este proyecto de autosuficiencia y luchando para convertirlo en una realidad, y espero que me acompañéis en esta aventura.


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