Micromovilidad urbana, ¿sabes en qué consiste?

La micromovilidad urbana es un concepto que cada vez adquiere una mayor representatividad sobre todo en grandes y medianas ciudades, a través del cual, se busca implantar un sistema más sostenible y que permita reducir tanto la contaminación como el impacto medioambiental que generamos en los grandes núcleos de población.

Micromovilidad urbana, sabes en qué consiste

Qué es la micromovilidad urbana

En los últimos años, hemos podido observar un importante repunte en el volumen de población en núcleos urbanos como son las ciudades, lo cual se traduce en un aumento muy considerable de la contaminación y el ruido a la par que un empeoramiento de la calidad de vida.

Sin embargo, a través de la micromovilidad urbana vamos a lograr un cambio efectivo, optando por medios de transporte más optimizados, con un nivel de contaminación ambiental y acústica muy inferiores, y con grandes garantías de transporte gracias a su mayor efectividad.

Desde un punto de vista general, el concepto de micromovilidad urbana se basa en optar por alternativas de transporte más sostenible, ecológico y que ofrezca una mayor seguridad y salubridad a nuestro entorno.

Si quieres empezar a cambiar tus hábitos y concienciar a tu entorno, conoce los servicios de Eccocar que te permitirán adaptarte a los nuevos cambios en materia de micromovilidad urbana y disfrutar de una mayor accesibilidad.

Las ventajas de la micromovilidad

Hay que tener en cuenta que la micromovilidad urbana supone grandes ventajas con respecto al transporte tradicional, entre las cuales podemos destacar:

  • Tenemos un amplio abanico de medios de transporte entre los que elegir, desde el patinete hasta la moto eléctrica.
  • Los vehículos eléctricos motivan un transporte confortable, seguro, muy económico, ecológico y evitan que llegues cansado a tu destino.
  • Estos sistemas ayudan a cambiar el chip y optar por una vida más activa y saludable.
  • Reduciremos nuestro impacto medioambiental evitando la contaminación.
  • Ahorraremos una gran cantidad de dinero en nuestros desplazamientos.
  • En las grandes ciudades donde el tráfico es considerable, los vehículos de micromovilidad urbana reducen el tiempo de trayecto a cualquier destino.
  • No tendremos que esperar en atascos ni perder horas cada semana en encontrar aparcamiento.
  • Si tenemos que desplazarnos a lugares más apartados, podemos utilizar este tipo de vehículo como medio para llegar al transporte público y posteriormente a nuestro destino.
  • No obstante, existen vehículos eléctricos ecológicos que están diseñados para recorrer largas distancias como es el caso de los ciclomotores o las bicicletas eléctricas.
  • Se trata de sistemas muy seguros tanto para nosotros como para el resto de usuarios.
  • No debemos olvidar que este sistema también es adaptable para personas mayores e incluso con algún tipo de incapacidad.
  • Es un tipo de transporte más saludable, no sólo por el hecho de que no vamos a contaminar, sino también porque implica más actividad por nuestra parte.
  • Tiene una gran capacidad para poder integrarse en las infraestructuras ya existentes.
  • Al reducir el número de vehículos en la carretera, también disminuye el volumen de accidentes.
  • Cuantas más personas utilicen vehículos de micromovilidad sostenible, más se motivará a que los políticos establezcan nuevas regulaciones que faciliten y garanticen su uso.
  • Permiten su utilización tanto para ir a trabajar como a estudiar, pasear, realizar la compra, disfrutar de ocio y, en definitiva, a la hora de cubrir cualquier necesidad de transporte que tengamos.

Tal y como podemos observar, son tantas las ventajas de utilizar vehículos de micromovilidad ecológica, que realmente vale la pena que analicéis la posibilidad de incorporar este sistema en vuestro día a día.

Micromovilidad urbana, sabes en qué consiste

Requisitos de los vehículos de micromovilidad

Hasta ahora hemos estado hablando acerca de qué es y cuáles son las ventajas de la micromovilidad urbana pero, ¿qué vehículos formarían parte de este concepto?

Hay que tener en cuenta que todos los vehículos de micromovilidad urbana deben cumplir con una serie de requisitos que los hagan ágiles, confortables, seguros, ecológicos y sobre todo con un reducido impacto medioambiental, de manera que deberán cumplir con algunas premisas como las siguientes:

  • El vehículo no podrá pesar más de 500 kg.
  • Deberá contar con unas dimensiones reducidas para ocupar el mínimo espacio en la calzada.
  • Puede incorporar o no motor, pero en caso afirmativo, deberá ser eléctrico.
  • No debe producir emisiones contaminantes.

Qué tipos de vehículos de micromovilidad urbana existen

De esta manera, estos serían principalmente los tipos de vehículos de micromovilidad urbana que existen en la actualidad:

  • Patinetes eléctricos.
  • Monopatines eléctricos.
  • Bicicletas tradicionales.
  • Bicicletas eléctricas o bicicletas con asistencia a la pedalada.
  • Ciclomotores eléctricos.
  • Motocicletas eléctricas.

La importancia de concienciar en transporte ecológico

La concienciación es una de las armas más útiles para lograr un cambio efectivo en materia de sostenimiento medioambiental, de manera que debemos tener en cuenta todos los aspectos relacionados con el impacto que causamos en el medioambiente.

De esta manera, con pequeños cambios que realicemos en nuestra vida diaria, lograremos no sólo reducir nuestro impacto, sino también hacer ver a terceras personas las ventajas que tiene el contar con un pensamiento más adaptado a las necesidades reales tanto de nuestro planeta como de todos los que lo habitamos.

Volviendo al tema del transporte ecológico y, muy especialmente, de los vehículos de micromovilidad urbana, hay que tener en cuenta que tenemos en nuestras manos una alternativa sostenible y ecológica que nos va a aportar muchas ventajas, motivando que nuestro día a día sea más activo y reduciendo tanto el ruido como la polución del aire.

Micromovilidad urbana, sabes en qué consiste

Debemos partir de la base de que, en la mayor parte de desplazamientos que realizamos en medio urbano, no recorremos distancias mayores de 5 km, algo que se puede abastecer sin ningún tipo de problema gracias a los vehículos de micromovilidad urbana de los que hemos hablado anteriormente.

Tanto si se trata de vehículos eléctricos como vehículos de tracción humana, lograremos reducir el uso de vehículos de combustión interna con las grandes ventajas que esto conlleva a nivel de salud, seguridad y calidad de vida.

Además, este tipo de sistema de transporte también va a motivar el uso del transporte público, utilizándolo para realizar rutas más largas pero sin tener que llegar andando hasta la parada de Metro, tren, autobús o tranvía, y garantizando que cuando lleguemos a la última parada, podemos llegar hasta nuestro destino de un modo cómodo y eficiente.

La concienciación colectiva logrará el cambio de normativa

Uno de los mayores impedimentos que podemos observar a la hora de adquirir este tipo de hábitos es precisamente que muchas ciudades todavía no están adaptadas para poder cubrir estas nuevas necesidades.

Esto significa que, durante muchos años, han crecido pensando en el transporte mediante vehículos de combustión y el desplazamiento a pie, dejando de lado el uso de otros medios más ecológicos como puede ser la bicicleta.

Debido a estas circunstancias, todavía no tenemos los carriles necesarios para poder desplazarnos con plena libertad utilizando este tipo de vehículos, de manera que hay algunas alternativas como son los ciclomotores eléctricos y motocicletas eléctricas así como las bicicletas eléctricas que pueden desplazarse sin demasiadas preocupaciones por la vía, pero los patinetes y bicicletas de tracción humana precisan no sólo de más carriles de uso exclusivo, sino también de zonas de aparcamiento especialmente diseñadas para ellos.

Esto significa que las ciudades deben adaptarse a estos nuevos tiempos y cambios en el modo de desplazamiento a lo largo de toda su extensión, estableciendo nuevas normativas y dando lugar a una completa regulación que permita garantizar un uso y disfrute al mismo nivel que los vehículos de combustión.

La buena noticia es que la mayor parte de responsables empiezan a ser conscientes de la necesidad de este cambio, por lo que poco a poco son más las ciudades que se van uniendo a él, estableciendo nuevas normas e infraestructuras que, en pocos años, harán de la micromovilidad una realidad útil y completamente segura.

Debemos recordar que si no existiese el ciclista, tampoco existiría el carril bici, de manera que no debemos esperar a que llegue el cambio, sino formar parte de él, y la mejor forma es empezando a utilizar los sistemas de transporte de micromovilidad urbana para nuestros desplazamientos tanto dentro como incluso también fuera de la ciudad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.