Tecnología agrícola e innovación contra el desperdicio hídrico

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El desperdicio hídrico se ha convertido en un serio problema a nivel internacional, el cual se ha visto agravado por el descenso de precipitaciones generalizado debido a los cambios de ciclo de la Tierra. Debido a esto, cada vez son más empresas que invierten en tecnología agrícola e innovación, buscando optar por una mayor sostenibilidad hídrica que permita un mayor aprovechamiento de un recurso tan valioso como es el agua. Desde la impermeabilización de balsas agrícolas, hasta la utilización de sistemas de riego más eficientes, todo son alternativas muy a tener en cuenta, ya que no sólo permiten ahorrar agua, sino que también suponen un ahorro económico muy sustancial.

Tecnología agrícola e innovación contra el desperdicio hídrico

Qué es la sostenibilidad hídrica

La sostenibilidad hídrica es un concepto que se refiere al conjunto de sistemas de gestión y uso del agua de manera más eficiente.

El objetivo es evitar el desperdicio hídrico, consiguiendo así satisfacer las necesidades, tanto en ganadería como en agricultura, sin que esto suponga comprometer las capacidades hídricas de las próximas generaciones. Es decir, el principal objetivo es aprovechar al máximo el agua para que, tanto en el presente como en el futuro, siga siendo posible dedicarnos a la ganadería y a la agricultura con buenos resultados.

Los principios de la sostenibilidad hídrica

La sostenibilidad hídrica se basa en cinco principios que son:

  • Conservación del agua: el objetivo es evitar el desperdicio hídrico, y para ello se realizarán prácticas más sostenibles, sin olvidar la utilización de tecnología agrícola avanzada que ayuden a aprovechar al máximo cada gota de agua. Un buen ejemplo de ello son las cubiertas para embalses en agricultura, las cuales son indicadas para reducir la evaporación, evitar el desarrollo de algas, reducir la concentración de sales y protegerla frente a agentes externos.
  • Reutilización del agua: implica el tratamiento de las aguas residuales tanto de origen urbano como agrícola, ganadero o industrial. También se refiere a la recogida y almacenamiento del agua de lluvia.
  • Protección del agua: se deberá conservar y proteger de la contaminación cualquier fuente de agua y sus ecosistemas acuáticos, incluyendo humedales, lagos, acuíferos y ríos.
  • Gestión integral de los recursos hídricos: se trata de políticas y regulaciones para la GIRH, garantizando así que el agua se distribuya de manera equitativa y eficiente.
  • Adaptación a los cambios climáticos: implica el desarrollo de estrategias que permitan adaptarse a los impactos que suponen los cambios en el clima. Para ello se utilizan tecnologías avanzadas que permiten predecir con antelación los efectos que tendrá un cambio climático determinado sobre este recurso.

Por qué es importante evitar el desperdicio hídrico

Evitar el desperdicio hídrico es una responsabilidad de todos, es decir, tanto la propia sociedad como los políticos y las empresas debemos ser conscientes de la importancia que tiene la sostenibilidad hídrica.

Esto se debe a que, gestionar mejor un recurso como el agua, nos aporta beneficios a todos y al medio natural en el que nos encontramos, de manera que vamos a analizar algunas de las principales razones por las que es importante evitar el desperdicio hídrico:

  • Conservación de recursos: el agua es un recurso limitado, a la vez que imprescindible para la vida. Hay que tener en cuenta que el agua potable a nuestra disposición es escasa, por lo que es muy importante garantizar su protección, no sólo como recurso, sino también como elemento, a partir del cual, obtenemos otros recursos necesarios para vivir.
  • Accesibilidad: conservar convenientemente el agua permite un reparto más justo y, en definitiva, garantiza que todo el mundo va a poder acceder a agua limpia y segura para satisfacer sus necesidades en materia de salud e higiene.
  • Sostenibilidad: evitar el desperdicio hídrico favorece el desarrollo ambiental, evitando problemas de contaminación y de escasez. El ecosistema marino es imprescindible para garantizar los ciclos naturales de elementos como el nitrógeno y el carbono.
  • Adaptación a los cambios: gestionar convenientemente el agua, va a ayudarnos a hacer frente a épocas de sequía y problemas y cambios a nivel climático, evitando serios inconvenientes como es la desertificación y la pérdida de biodiversidad.
  • Economía: aprovechar mejor el agua implica un menor gasto económico tanto para particulares como empresas, además de que también ayuda a aumentar la productividad a nivel agrícola.

Las dificultades para hacer frente al desperdicio hídrico

Aunque la sociedad cada vez está más comprometida y entiende mucho mejor la razón por la que es importante evitar el desperdicio hídrico, lo cierto es que todavía existen diferentes problemas que hacen que sea necesario que todos pongamos de nuestra mano para conseguir un cambio real.

  • Aumento de la población mundial: la población mundial aumenta de manera muy significativa cada año, lo que hace que cada vez consumamos más agua, y esto hace que acceder a este recurso sea cada vez más difícil.
  • Pérdida de ecosistemas: desde los cambios climáticos hasta la contaminación y el exceso de uso de fuentes de agua naturales, pueden dar lugar a la pérdida de ecosistemas acuáticos, lo que afecta muy negativamente a todo el planeta.
  • Conflictos: problemas y enfrentamientos entre diferentes países y regiones, hace que se reduzca la accesibilidad al agua en determinadas zonas, además de que se favorece la contaminación de la misma.
  • Cambio climático: la tierra tiene unos ciclos, y en este momento nos encontramos en un momento en el que las precipitaciones son escasas, mientras que las temperaturas tienden a aumentar a nivel global, lo cual afecta negativamente a los recursos naturales. Esto empuja a la construcción de sistemas de recogida, almacenamiento y conservación del agua, especialmente para satisfacer las necesidades de la agricultura y la ganadería.

Las pérdidas de agua en agricultura y ganadería por drenaje, evaporación y contaminación

En los últimos años, cada vez más empresas dedicadas a la agricultura y a la ganadería, han establecido sistemas a través de los cuales consiguen reducir las pérdidas de agua, pero es importante adaptarse a los nuevos cambios e implementar nuevas políticas y tecnologías que ayuden a conseguir la máxima reducción posible.

En este sentido, los tres peores enemigos de la conservación del agua en ganadería y agricultura son:

  • Pérdida de agua por drenaje: todavía hay zonas y algunos tipos de cultivos tradicionales en los que se utiliza el riego por inundación, e incluso, un mal control de los niveles de humedad y de las temperaturas, pueden hacer que se esté perdiendo más agua de lo necesario. Otra razón de la pérdida por drenaje es la existencia de bebederos y balsas con fugas.
  • Pérdida de agua por evaporación: tanto el riego por inundación como el riego por aspersión, pueden dar lugar a pérdidas sustanciales de agua. También es un problema muy frecuente en las balsas que no utilizan cubiertas, así como en depósitos, abrevaderos y tanques abiertos.
  • Pérdida de agua por contaminación: la utilización de determinados fertilizantes, pesticidas e incluso la presencia de desechos de animales, pueden contaminar el agua si entran en contacto con ella.

Tecnología agrícola contra el desperdicio hídrico

Podemos destacar principalmente cuatro tecnologías agrícolas que nos ayudan a evitar el desperdicio hídrico y fomentar la sostenibilidad del agua:

  • Balsas: una de las mejores formas de aprovechamiento es mediante la recogida, almacenamiento y conservación del agua. Para ello, la mejor opción son las balsas, las cuales se pueden ubicar en numerosos sitios y, si se fabrican convenientemente, tienen una vida útil muy larga.
  • Cubiertas flotantes: las cubiertas flotantes, en especial si están fabricadas con productos geosintéticos, permiten conservar mucho mejor el agua frente a agentes externos, ya que evitan su evaporación, impiden la proliferación de las algas, frenan el aumento de la salinidad y protegen frente a la entrada de agentes externos como el polvo y la contaminación ambiental, garantizando su calidad y previniendo el desarrollo de problemas tanto de las cosechas, como en los sistemas de riego.
  • Riego por goteo: la utilización de sistemas de riego más eficientes como es el caso del riego por goteo, ayuda a reducir de manera muy significativa el consumo de agua, obteniendo los mismos resultados en producción.
  • Sensores de humedad: la instalación de sensores de humedad en el suelo, ayuda a adaptar el riego para obtener la máxima eficiencia.

IMCUR, especialistas en tecnología agrícola e innovación contra el desperdicio hídrico

En España, estos problemas afectan muy especialmente al sureste del país, y es que prácticamente, todos los años sufren problemas de sequía durante los meses de calor.

Con el objetivo de combatir este problema, evitar el desperdicio hídrico, abogar por una mayor sostenibilidad hídrica, y ayudar a agricultores y ganaderos, empresas como es el caso de IMCUR, desarrollan y diseñan nuevos proyectos orientados a la reducción de los desperdicios de agua por evaporación, drenaje y contaminación.

Están especializados en la fabricación de balsas y cubiertas para balsas, con la ventaja de que utilizan productos geosintéticos de alta eficiencia, que permiten retener hasta el 99% de agua almacenada.

Esto favorece el aprovechamiento de los recursos naturales y económicos de cualquier empresa, lo cual redundará positivamente tanto a nivel económico como sostenible, generando una imagen más profesional al agricultor y ganadero frente a sus clientes, y es que, no debemos olvidar que en la actualidad, desarrollar una imagen de cara al público de empresa preocupada por el medioambiente, favorece mucho a cualquier proyecto empresarial.

Entre las ventajas de utilizar productos geosintéticos en la construcción y protección de embalses destacan:

  • Impermeabilización: se trata de un material que tiene la capacidad de impedir la evaporación del agua producida por la radiación solar y el viento.
  • Estructura: es un textil de alta resistencia y que garantizan la máxima estabilidad con el paso de los años.
  • Algas: evita la proliferación de algas que, además de alterar la calidad del agua, también pueden acabar introduciéndose en los sistemas de riego, lo que da lugar a atascos y deterioro acelerado.
  • Salinidad: al evitar la evaporación, también previene el aumento de la concentración de sales y minerales. Esto mejora la calidad del agua, además de que también previene atascos y problemas de funcionamiento de los sistemas de riego.
  • Protección: los geosintéticos protegen el agua de los contaminantes y agentes externos, garantizando así su conservación y calidad.
  • Coste: se trata de una inversión inteligente, ya que en pocos años se consigue amortizar, lo que se une su larga vida útil.

Así que ya sabéis, si estáis en el negocio de la agricultura o la ganadería, os recomiendo que valoréis la posibilidad de optar por este material para evitar el desperdicio hídrico.


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