Tipos de cocinas: ¿Cómo elegir la ideal?

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Existen diferentes tipos de cocinas, contando cada una de ellas con unas particularidades que las pueden hacer más apropiadas en función de nuestra forma de cocinar, nuestros gustos y nuestros criterios propios. Es por ello que vamos a aprender cómo elegir la cocina ideal, y para ello vamos a tener en cuenta no sólo la clasificación de cocinas, sino todos aquellos criterios que son importantes y nos ayudarán a encontrar la cocina perfecta para nuestro hogar.

Tipos de cocinas: ¿Cómo elegir la ideal?

Existen dos clasificaciones principales para los diferentes tipos de cocinas

Como ya sabréis, existen diferentes tipos de cocina como puede ser la cocina a gas, las clásicas cocinas de leña, cocinas de pie con horno y un amplio abanico de modelos diferentes, de manera que vamos a establecer dos clasificaciones principales que nos permitan determinar el tipo de cocina ideal en nuestro caso:

Tipos de cocinas en función de su alimentación

Comenzamos analizando los cuatro tipos de cocina en función de su alimentación, es decir, del tipo de combustible que utilizaremos para cocinar:

  • Cocina a gas: se trata de cocinas cuyo combustible es el gas. Es el tipo de cocina para cocinar más habitual en la actualidad, ya que el gas es más barato que la electricidad, más cómodo que la leña y además, muchas personas consideran que cocinar a gas permite conseguir mejores resultados en los platos.
  • Cocina eléctrica: se presentan como vitrocerámicas y placas de inducción, y son una solución muy interesante ya que no precisan de bombonas que se tienen que estar reponiendo cada vez que nos quedamos sin combustible, ofreciendo una mayor comodidad. Además, son más fáciles de limpiar, a la vez que rápidas.
  • Cocina mixta: se trata de cocinas para cocinar que incorporan un sistema eléctrico y otro sistema a gas, pudiendo elegir el cocinero el tipo de combustible que quiere utilizar en cada caso. Su precio es más elevado, pero es cierto que hay una cierta tendencia a su compra en la actualidad tras las fuertes subidas del precio de la electricidad. Recuerda que en este caso requerimos de una conexión a la bombona y de una conexión eléctrica.
  • Cocina de leña: finalizamos con la cocina de leña, el tipo de cocina más tradicional y con un combustible más económico. Sin embargo, este tipo de cocina está pensado para viviendas aisladas que dispongan de buen espacio para acumular leña, puedan tener salidas de humo que cumplan con la Normativa y sobre todo para aquellos que buscan una cocina más tradicional aunque con mayor esfuerzo. Aprovechamos para recordaros que la cocina de leña también calienta de manera significativa el entorno, por lo que puede ser muy buena solución en invierno pero un problema durante el verano.

Tipos de cocinas en función de su instalación

En base a la instalación, también podemos destacar dos tipos de cocinas principales que son:

  • Cocinas de pie: se trata de cocinas que están conformadas como un único elemento o mueble. No requieren de mobiliario para su colocación, y lo más habitual es que incluyan una zona superior con los fogones y una zona inferior con un horno, y ocasionalmente una zona para la ubicación de la bombona de butano o propano. La ventaja es que tan sólo hay que conectar la bombona de butano y, según el modelo, enchufar a la red eléctrica y ya se puede empezar a cocinar, sin la necesidad de realizar instalaciones en muebles. El mayor inconveniente es que, si se estropea algún elemento de la cocina, lo normal es que el resto deje de funcionar, y en caso de tener que comprar una nueva, el coste será superior puesto que no podremos aprovechar nada de la antigua.
  • Cocinas empotradas: las cocinas empotrables o cocinas empotradas son aquellas que están diseñadas para ser colocadas en muebles, ya que están conformadas por una o varias piezas que no van unidas entre sí. Permiten una interesante polivalencia en materia de instalación, se ajusta mejor al espacio disponible y son generalmente más estéticas, por lo que son una de las alternativas más demandadas en la actualidad. Una ventaja importante es que, si uno de los elementos de la cocina se estropea, el resto seguirá funcionando, y si hay que sustituirlo, la inversión será menor. También hay que tener en cuenta que al poder instalar los elementos de la cocina por separado, vamos a tener la posibilidad de colocar el horno a mayor altura en comparación con las cocinas de pie, evitando así tener que agacharnos.

Tipos de cocinas: ¿Cómo elegir la ideal?

Criterios que debes tener en cuenta para encontrar el tipo de cocina ideal

Pasamos ahora a enumerar algunos de los puntos a los que debes prestar atención para encontrar el tipo de cocina ideal y que satisfaga tus necesidades:

Elige el tipo de cocina que se adapte a tus necesidades

Lo primero que termos que hacer evidentemente es elegir el tipo de cocina, y para ello tendremos en cuenta lo siguiente:

  • Tipo de cocina: debemos analizar si nos interesa más la cocina de pie o una cocina empotrada.
  • Consumo energético: es importante tomar una decisión de si nos conviene instalar una cocina de gas, una cocina eléctrica, una cocina mixta o una cocina de leña.
  • Espacio disponible: debes analizar muy bien el espacio disponible y estudiar las dimensiones de la cocina que puedes instalar.
  • Estilo y diseño: también deberás elegir un diseño que se adapte a tus gustos y que se ajuste al estilo decorativo de tu cocina.

Materiales de la cocina

Otro aspecto que debes considerar a la hora de elegir entre los diferentes tipos de cocinas es el principal material utilizado para su fabricación, teniendo en cuenta sus ventajas e inconvenientes:

  • Acero inoxidable: es el material más utilizado para la fabricación de cocinas actuales. Pesa poco, es muy resistente, tiene una gran durabilidad, resiste muy bien a los cambios de temperatura y es más económico, pero por contra es un material más frágil frente a golpes, además de que retiene menos el calor, lo que significa que, sobre todo para el horno, consumiremos algo más de energía.
  • Hierro fundido: es el material más tradicional utilizado en la construcción de cocinas de hierro, el cual cuenta con una ventaja importante que es el hecho de que conserva muy bien el calor, por lo que sí cocinamos inteligentemente, podremos ahorrar bastante energía. Al igual que ocurre con el acero inoxidable, tiene una gran durabilidad, siendo cocinas prácticamente eternas, y por supuesto soportar sin problemas los cambios de temperatura. En cuanto a los inconvenientes, su peso es muy elevado, lo que significa que transportarla e instalarla requiere de un mayor esfuerzo, lo que hay que añadir que su precio es más elevado.

Con o sin horno y capacidad del mismo

Cuando se trata de cocinas de pie, lo habitual es que vengan acompañadas del horno, mientras que para las cocinas empotradas, el horno será una elección aparte.

Si queremos horno, uno de los aspectos que debemos tener muy en cuenta es su capacidad, y en este sentido podemos encontrar desde hornos con un volumen de 50 l hasta otros modelos que incluso superan los 65 l.

Además de tener en cuenta las dimensiones exteriores del horno para su instalación, te recomendamos que valores la capacidad a la que realmente basada al uso, ya que calentar un horno con mayor capacidad requiere de mayor cantidad de combustible, lo que supone un coste más elevado.

También deberás tener en cuenta la forma de apertura de la puerta, si incluye iluminación y si dispone de sistema de autolimpieza o funciones adicionales tales como las que vamos a conocer un poco más adelante en este mismo artículo.

Número de quemadores

Independientemente de los tipos de cocinas existentes, lo más habitual es que vengan equipadas con cuatro quemadores, pero también hay modelos con un quemador, dos quemadores, tres quemadores e incluso cinco quemadores.

Los quemadores generalmente tendrán diámetros diferentes, lo cual te va a permitir poder cocinar con todo tipo de diámetros de ollas y sartenes.

Recuerda que, muy especialmente si es una cocina eléctrica, el diámetro del fogón deberá ser siempre igual o inferior al diámetro de la sartén u olla que utilices para cocinar, ya que de esta forma podrás aprovechar todo el calor evitando que se pierda por los lados.

En caso de duda, utiliza siempre un quemador más pequeño en comparación con el diámetro del utensilio de cocina que hayas elegido.

Elegir una cocina con más quemadores pude ser muy interesante, pero recuerda también que vas a depender del espacio para tu cocina, por lo que debes estudiar bien las dimensiones y posibilidades.

Zona portabombonas

En la actualidad, la mayoría de cocinas de gas para cocinar no incluyen portabombonas, algo que era muy frecuente en las antiguas cocinas a gas.

Si hay espacio suficiente, puede ser una buena solución, ya que te permite concentrar todos los elementos de la cocina en un mismo mueble, reduciendo las dimensiones de la instalación de gas con lo que también se consigue una mayor seguridad.

Sistemas de seguridad

Las cocinas de gas actuales disponen de sistemas de seguridad, los cuales tienen como objetivo el de cortar el suministro de gas en el caso de que la llama se apague, lo que evitará que el gas siga saliendo sin ser consumido, lo que puede desembocar en una explosión o incendio.

En el caso de las cocinas eléctricas, también incorporan sistemas de bloqueo de seguridad y apagado en caso de olvidarlas encendidas o si existen riesgos por sobrecarga.

Ni que decir tiene que, cuantos más sistemas de seguridad use nuestra cocina, mucho mejor.

Otras funciones y utilidades

Vamos a terminar con el último apartado donde analizaremos algunas otras funciones y utilidades que pueden equipar los distintos tipos de cocinas y es importante que tengáis en cuenta para valorar el potencial de vuestra próxima cocina:

  • Encendido automático: el sistema de encendido automático se utiliza para las cocinas de gas, y se basa en un sistema piezoeléctrico que funciona creando una chispa en el quemador, con lo cual se enciende el fuego al entrar dicha chispa en contacto con el gas. Esto evita la necesidad de utilizar cerillas, haciendo el encendido más cómodo y seguro.
  • Encendido electrónico: el encendido electrónico es un sistema de encendido que se utiliza en las cocinas eléctricas.
  • Panel táctil: las cocinas eléctricas precisan de un sistema de control, el cual se recomienda que sea táctil para garantizar su durabilidad.
  • Temporizador: permite la desconexión del horno en función del tiempo programado, lo que ayuda a evitar que la comida se queme.
  • Termostato: el termostato tiene como función principal la de mantener la temperatura seleccionada por el cocinero, evitando de esta forma que aumente o descienda, algo que puede afectar mucho no sólo al consumo de energía sino también al resultado que obtenemos en nuestros platos.
  • Calientaplatos: hay algunos modelos de cocina para cocinar que incorporan un sistema de calientaplatos. Este es muy frecuente en las cocinas de leña, pero también está presente en modelos de gas y eléctricos.
  • Sistema de autolimpieza: algunos hornos incorporan sistemas de autolimpieza que hacen que limpiar su interior sea muy fácil. Los más frecuentes son la autolimpieza catalítica, los hornos pirolíticos y mediante Aqualisis.
  • Iluminación del horno: no todos los hornos disponen de iluminación interior, la cual es muy recomendable sobre todo para poder comprobar el estado de nuestros platos sin tener que abrir la puerta con la consiguiente pérdida de calor y aumento en el consumo de energía.
  • Otras funciones de hornos de alta gama: también existen hornos de alta gama que incorporan funciones adicionales como termopar, cocción al vapor o incluso conexión en internet.

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