Todo lo que necesitas para adoptar una cotorra

Si te estás planteando adoptar una cotorra, es importante que tengas en cuenta todo lo que vas a necesitar de antemano, desde las jaulas para cotorras hasta la alimentación, artículos para su higiene y salud, y en general todo aquello que os permita aseguraros de que vuestra nueva compañera tendrá una vida sana y feliz.

Todo lo que necesitas para adoptar una cotorra

Aspecto legal de la adopción de cotorras

Antes de comenzar a analizar todo lo que vamos a necesitar a la hora de adoptar cotorras, es importante que tengamos en cuenta que este tipo de loro está protegido, con el objetivo de evitar el tráfico de especies.

Es por ello que, cuando la adquiramos, deberá ser de forma legal, es decir, cumpliendo con las exigencias de la legislación internacional (CITES).

Además de estar anillada, lo cual nos ayuda a saber que ha sido criada en cautividad, y tener su documentación, también es interesante ponerle el microchip identificativo, ya que de esta manera podremos recuperarla en caso de pérdida (además de que hay comunidades en las que es obligatorio).

En definitiva, es muy importante que nos aseguremos de que el animal que estamos adoptando ha sido criado siguiendo los cauces legales, lo que nos ayudará a evitar alimentar el tráfico de especies y los problemas que esto supone.

Qué necesito para adoptar una cotorra

Antes de que la cotorra llegue a casa, es interesante tenerlo todo bien preparado, y para ello vamos a tener en cuenta qué es lo que va a necesitar en materia de alimentación, espacio y entretenimiento, higiene y salud.

La alimentación de la cotorra

Tal y como podéis imaginar, la alimentación va a ser una de las responsabilidades más importantes, y en este sentido debemos empezar entendiendo que cada ave va a tener unas necesidades nutricionales determinadas, de la misma forma que hay alimentos que pueden ser peligrosos para su salud, por lo que es esencial tener siempre muy claro qué es lo que puede y qué no puede comer.

Es interesante facilitarle los alimentos con redes u otros sistemas que hagan que les cueste un poco más obtener la comida.

Esto tiene como cometido el mantenerlas entretenidas y que mantengan su instinto natural de rebuscar para encontrar el alimento.

Dieta de la cotorra

Entre los alimentos que debemos incluir en su dieta se contempla:

  • Agua: el agua es imprescindible, por lo que deberá estar disponible en todo momento. Hay que cambiarla cada día.
  • Semillas y cereales: maíz, trigo, pipas, alpiste, cártamo, cardo, cáñamo, mijo amarillo o rojo, avena y semillas de calabaza. Todos los días pero en pequeñas cantidades, ya que tienen mucha grasa.
  • Verduras: zanahoria, espinacas, brócoli, alcachofa, judías, coliflor, pimiento verde, rojo amarillo o naranja, canónigos, endivias, acelgas, apio, escarola, lechuga y rábano. Debemos darle todos los días.
  • Frutas: manzanas, albaricoques, peras, naranjas, mandarinas, piña, papaya, arándanos, kiwi, fresas, pomelo, sandía, caquis y granada. Debemos darle todos los días.
  • Legumbres: lentejas, soja, quinoa y garbanzos. Se deberán remojar antes para ablandarlas. Como mucho, una vez por semana.
  • Frutos secos: avellanas, piñones, pistachos y nueces. Sólo de forma muy ocasional. Como mucho una vez por semana.
  • Otros: de forma ocasional (2 ó 3 veces a la semana como mucho), también le podemos dar boniatos y patatas cocidas, uvas, mango, melocotón, melón, cerezas, plátano y nísperos. También se le puede dar arroz, pero antes hay que remojarlo para evitar problemas intestinales.

Alimentos prohibidos para las cotorras

Por otra parte, también os recomendamos que guardéis a buen recaudo esta lista con los alimentos prohibidos para las cotorras, ya que a partir del momento en que decidáis adoptar una cotorra, la deberéis cumplir a rajatabla:

  • Aguacate.
  • Cebolla.
  • Alcohol.
  • Cacao.
  • Pescado.
  • Carne.
  • Leche.
  • Queso.
  • Chocolate.
  • Ajo.
  • Perejil.
  • Café y alimentos con cafeína.
  • Fritos.
  • Azúcar.
  • Café.
  • Bebidas gaseosas.

Los alimentos relacionados con este listado no se le pueden dar absolutamente nunca, ya que pueden suponer un serio riesgo para su salud.

Preparando el hábitat y espacio de entretenimiento antes de adoptar una cotorra

También es muy importante valorar el entorno en el que se va a encontrar.

Para ello debemos tener en cuenta desde su casita hasta su zona de juegos con todos los complementos necesarios.

Antes de nada, es necesario que analicemos las exigencias a la hora de elegir una ubicación:

  • Debe estar en una zona donde tenga un poco de sol pero sin excesos, que siempre disponga de sombra.
  • Mucho cuidado con las corrientes de aire.
  • Cuidado con los ruidos fuertes, ya que la estresan con facilidad.
  • No le debe dar el aire acondicionado o la calefacción directamente.
  • La cocina no es un buen lugar, debido a que se liberan vapores que pueden afectar a su salud.
  • A las cotorras les sienta muy mal el humo del tabaco.
  • Precaución con los objetos metálicos que pueda haber en el entorno, ya que si los chupa, se puede intoxicar por ingesta de metales pesados como zinc o plomo.
  • Hay que tener en cuenta que, independientemente de si vivimos en el campo o en la ciudad, existen depredadores de la cotorra como es el caso de las lechuzas, cernícalos, búhos y halcones), de manera que evitaremos que estén en el exterior expuestas (recuerda que pueden incluso abrir la jaula).

En cuanto a los artículos que vamos a necesitar, destacamos:

  • Jaula: puede ser abierta o cerrada. Si es cerrada, deberemos sacarlo varias veces al día. Tiene que ser suficientemente grande para que pueda extender sus alas sin problema.
  • Comedero.
  • Bebedero.
  • Ramitas y hojas para la jaula, como adorno y para que juegue y se pose.
  • Juguetes, preferiblemente de papel, cuerda o madera. Los columpios les encantan.
  • Hueso de jibia. Ideal como fuente de calcio adicional, además de que les sirve para afilar y desgastar el pico.

Recuerda que, para ser feliz, la cotorra necesita disponer de un buen espacio.

Cuidando la higiene

En cuanto a su higiene, la buena noticia es que se trata de un animal que se encarga él mismo de ella.

Sin embargo, debemos asegurarnos de que dispone de una bañera con agua todos los días a su disposición para poder bañarse cómodamente.

Hay que limpiar la jaula, comederos, bebederos, etc. con regularidad, al ser posible dos veces por semana.

Evitaremos que se acumule la comida y las heces en su zona.

Mucho cuidado con el agua que puede caer de los bebederos, ya que si se va acumulando, puede ser foco de hongos y diferentes bacterias que podrían ser perjudiciales para su salud.

La salud de la cotorra

La mejor forma de garantizar su salud es precisamente a través de una alimentación equilibrada, un entorno bien adaptado, una correcta higiene y por supuesto el cariño de sus propietarios, ya que es un animal que si se siente solo se puede poner triste e incluso llegar a deprimirse.

Es recomendable que, cuando llegue a casa por primera vez, vaya conociendo a todos los miembros por separado, evitando así el estrés de conocernos a todos a la vez.

Lo ideal es acercarse de forma suave, hablar flojito y no intentar cogerlo, sino darle su espacio para que nos vaya conociendo y entienda que no sólo no somos una amenaza para ella, sino que además la queremos y la vamos a cuidar y proteger.

Poco a poco, ella se irá abriendo con nosotros y nos cogerá cariño.

Reiteramos en lo importante que es tener en cuenta los consejos de alimentación, higiene y exigencias del entorno que hemos indicado anteriormente, ya que son la clave para una buena salud, pero además también es importante observar a nuestra compañera para detectar la posible presencia de alguna enfermedad o problema de salud.

Enfermedades de la cotorra y problemas de salud más frecuentes

Estas son las enfermedades y problemas de salud que se presentan con más frecuencia en las cotorras:

  • Arrancado de plumas: generalmente se deberá a la presencia de estrés, aburrimiento, depresión o incluso parásitos externos.
  • Aspergilosis: es una infección que afecta a su sistema respiratorio, cuyo origen se encuentra en un hongo.
  • Caída de las plumas: una vez al año, se le caerán las plumas, pero si se observa una pérdida excesiva, puede haber parásitos, problemas de alimentación o incluso estar expuesto a cambios de temperatura bruscos.
  • Calcificación: se produce al acumularse sales de calcio en la piel, lo cual causa dolor y dificultad para andar.
  • Colibacilosis: si el animal ha enfermado, se observa mucha humedad en la zona de su barriga.
  • Crecimiento de pico y uñas: si no dispone de palos y huesos de jibia, no podrá afilarlos y presentará un crecimiento anómalo que puede causar problemas en relación con sus movimientos y capacidad de alimentación.
  • Infección por Escherichia coli: bacteria que puede generarse en las heces, pasando a su organismo donde provoca una infección. Si se desarrolla, puede dar lugar a la colibacilosis.
  • Infección respiratoria: si el frío y la humedad son elevados, el animal se puede acatarrar.
  • Obesidad: hay que cuidar mucho su alimentación para evitarla, además de que deberemos darle libertad para que pueda volar y practicar ejercicio físico.
  • Salmonelosis: bacteria que puede estar presente en las heces o en la saliva. Le provoca dolor en las articulaciones, diarrea y trastornos nerviosos entre otros.

Si tenemos en cuenta estas recomendaciones a la hora de adoptar una cotorra, vamos a tener muchas garantías de que el animal va a ser feliz con nosotros, y disfrutará de una vida larga y con todo lo que necesita.

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